lunes, 16 de junio de 2008

Músicos acabados (III)

Para leer las anteriores entradas de esta serie hay que pinchar en Músicos acabados (I) y Músicos acabados (II).

Pasear por el anillo de los bulevares, en estos días festivos en Rusia, y observar los carteles anunciadores de conciertos, es darse cuenta de qué musicos están, no ya en la curva de bajada, sino totalmente acabados. Recordemos: todo músico que actúa en Moscú está a-ca-ba-do. Hay músicos acabados que (todavía) no han actuado en Moscú, pero lo que sí es cierto es que, si ya ha actuado en Moscú, se acabó. Aquí sólo vienen cuando ya no tienen apenas a dónde ir. Repasemos los carteles anunciadores que están presentes en Moscú y quitémonos el sombrero en señal de luto musical:

Jethro Tull. Quién los ha visto y quién los ve. Bueno, ya podíamos sospechar que una banda que celebra con una gira su... ¡cuadragésimo! aniversario, pues está acabada simplemente por este hecho. Pero ellos, que han sido unos musicos fabulosos y una banda realmente sensacional, no han querido dejar ni un resquicio de duda y han venido a tocar a Moscú, para que nadie se llame a engaño. Nunca es tarde para decepcionar a vuestros seguidores, amigos.

Kylie Minogue. Lo siento, chica. La pobre ha sobrevivido brillantemente a un cáncer de mama, pero Moscú va a ser demasiado para ella. No os molestéis en esperar nada bueno de Kylie de aquí en adelante. De hecho, ya las fotos que le sacan dan muchísimo que pensar. Toca esta tarde... el principio del fin.

Lenny Kravitz. Sí, niñas, sí. Algunas todavía lo admiráis, y eso. Pues sabed que su último concierto decente previo al acabamiento fue el Rock'n Rio, e incluso allí le favoreció que delante de él estuvo ¿actuando? Amy Winehouse en estado lamentable, por lo que para mejorar el numerito de ésta sólo hacía falta hacer algo mínimamente correcto. En cambio, a partir del sábado pasado, despedíos, nenas. Ya es seguro que, como mucho, conseguirá repetirse (bueno, bien mirado, ya lleva años así).

Queen. Síiiiiiii, son ellos, o lo que queda de ellos. En realidad, con Freddy Mercury ni siquiera se acercaron por aquí, luego podían quedar dudas sobre si estaban o no acabados. Ya no las hay en absoluto. Los restos que han sobrevivido a la vida que han llevado actuarán próximamente, eso sí, en el estado que presentan actualmente y que prefiero no calificar. Seguro que Freddy no les encontraría tan atractivos como antaño...

Iron Maiden. Jolines, qué fuerte. Tengo que reconocer que durante algún tiempo me gustaron y todo, hasta que comenzó a parecerme bastante repetitivo lo que hacían y me fui dedicando a otro tipo de gente más pacífica... y menos satánica. La verdad es que no es su primera visita a Moscú, por lo que ya se podía dar fe de que estaban acabados; pero claro, hay que asegurarse.

Pero el auténtico número uno es...


Síiiiii ¡Él! ¡Julito Iglesias el único! ¡El número uno en todo! ¡El más repelente, el más vomitivo! Julio Iglesias no quiere perder la oportunidad de demostrar al mundo que años de babeo y repulsión no han sido en vano y que está, no ya acabado, sino en estado terminal. Como dice el propio cartel, "Другого шанса не будет" (No habrá otra oportunidad). Por fin.

jueves, 12 de junio de 2008

Encuentros deportivos

A estas horas, aún dura algo de la resaca del España - Rusia de la Eurocopa de fútbol, que, como ya sabe todo quisqui, acabó con un palizón de España sin contemplaciones por 4:1. El año pasado hubo dos enfrentamientos deportivos destacados entre España y Rusia, curiosamente el mismo día, en sendas finales de Campeonatos de Europa y, no menos curiosamente, con resultados contrapuestos.

En el Eurobasket, celebrado en Madrid, la selección española de baloncesto, que era la favorita, tanto por jugar en casa como por ser la campeona del mundo en ejercicio, perdió por un punto ante la rusa, tras dos acciones finales de infarto; sin embargo, en Moscú, ese mismo día, tenía lugar la final del campeonato de Europa de balonvolea, y allí la selección española derrotaba a la favorita, Rusia, en cinco sets, con un final igualmente de infarto.

Pero eso, por desgracia, son deportes relativamente minoritarios. El deporte que manda, mal que nos pese a los locos por el basket, es el fútbol, y aquí hay que decir que emoción, lo que es emoción, hubo poca. Los rusos son muy malos. Tanto, que incluso la selección española les ha dado p'al pelo. Aún así, vamos a ver cómo sobrevive un español a un partido como ése en territorio comanche.

Lo fuimos a ver unos cuantos a casa de Boots, que dispone de los medios técnicos adecuados para ello. Los de TVE se pusieron a grabar a unos cuantos chicos que lo vieron desde uno de los restaurantes españoles de Moscú, El Parador (ya hablaré otro día de ese restaurante y de su mediocre tortilla de patatas), donde estaban claramente en minoría. No es que su integridad física corriera peligro, porque la mayoría de los rusos (en particular si están sobrios... bueno, la verdad es que dejan de estarlo a medida que avanza el partido) se toman estas cosas con filosofía y saben que su selección es una amalgama de perdedores, con lo que lo normal es, evidentemente, que pierdan. De hecho, se clasificaron después de que Inglaterra la pifiara (ya sabéis que se llevan mal con los ingleses), aunque ellos sólo fueron capaces de ganar a Andorra por 1:0, que ya dice algo de cómo juegan estos chicos.

Pero este año se habían hecho ilusiones. Primero, el Zenit gana la copa de la UEFA al Bayern de Múnich, cosa que nos alegró mucho a los que detestamos al Bayern de Múnich; segundo, se clasifican a algo decente por primera vez en bastante tiempo; tercero, hacen como la prensa española: ¡Somos los mejores! Hay que reconocer que, así como la prensa española deportiva no se conforma con menos del Campeonato, la rusa asegura que Rusia se clasificará para semifinales. Algo más de modestia, pues, sí que hay.

Durante el partido, las calles de Moscú estaban relativamente vacías, pero no tanto como seguramente estarían las de cualquier ciudad española. Cuando acabó el partido y los últimos salimos de casa de Boots, el portero de la finca, muy amable, nos felicitó por la victoria sin refunfuñar ni nada.

El ruso no exterioriza sus sentimientos así como así, y está dispuesto a despotricar contra sus futbolistas, pero la procesión va por dentro. Al día siguiente, yendo al trabajo, pude comprobar que la gente estaba por la calle especialmente tensa, tocaba el claxon por cualquier cosa y llevaba una carita que no hacía presagiar que era el último día de trabajo antes de cuatro días de fiesta (sí, hoy es fiesta; de hecho, debo ser de los pocos que está currando). Incluso tuve mis más y mis menos con el conductor de un camioncito de transporte de dinero evidentemente amargado, pero me libré apartándome y dejando que se peleara con el conductor del 4x4 que venía detrás de mí, que también estaba amargado y que empezó a tocar el claxon todo lo fuerte que quiso. Ay, qué angelitos.

Y luego la prensa rusa. Me pareció mucho más indulgente que la española con los fracasos propios. Cuando la selección española pierde un partido, que se prepare, porque les llueve de todo; sin embargo, en la prensa rusa todo eran frases como "no hubo tanta superioridad", "ahora sólo hay que ganar a Grecia y Suecia, lo cual entra dentro de lo posible", "el experimento de Hiddink en la defensa no funcionó, pero el ataque no estuvo nada mal", "si hubiera entrado el tiro al poste", "Villa, en el segundo gol, estaba cerca del fuera de juego", (Curiosamente, nadie dice nada del cuarto gol (que sí fue en fuera de juego), mientras que el segundo es totalmente legal), "no tuvimos suerte", "no hubo tanta diferencia técnica en el juego"...

Lo que sí es exactamente igual que en España son las frases perogrullescas después de los partidos. Me quedo, de entre todas las posibles, con la de Víktor Onopko: "Nos faltó meter tres goles." La has clavao, macho.

miércoles, 11 de junio de 2008

Hoteles (III): Ajedrez en el Cosmos

Llegamos a la sala del torneo, y Gustavo se acercó a un grupo que estaba conversando.

- ¡Hombre, Turismín! - dijo uno, riéndose.
- Hola, os presento a Alfor, que es español y vive en Moscú.

Era el equipo guatemalteco, discutiendo la alineación. Creo que les tocaba jugar contra Andorra, pero venían de una humillante derrota por 0:4 contra Túnez y estaban algo moscas. El capitán, al que efectivamente dejaban algo de lado los demás, gruñó algo y se apartó, mientras el resto del equipo comentaba la jornada contra Túnez.

- ¿Turismín? - pregunté.
- Sí, me llaman así desde que me fui a ver el Kremlin.
- Turismín se conoce Moscú mejor que nadie -dijo el tercer tablero-. Es el que nos guía cuando vamos por ahí.

Era un equipo simpático. El primer tablero era el único maestro internacional, y los demás sólo eran maestros nacionales y sólo el segundo y el tercero tenían ELO FIDE. Vamos, que Andorra podía darles guerra e incluso un disgusto. El maestro internacional, que parece que estaba haciendo un mal torneo y le estaban dando cera, también estaba algo sombrío y se fue a hacer compañía al capitán. El tercer tablero, en cambio, estaba encantado de la vida y parecía que estuviera haciendo el torneo de su vida.

- Bueno, me están zurrando todos, pero estamos de viaje y me lo estoy pasando bien viendo a la gente.

¡Y qué gente! Turismín, como de costumbre, no fue alineado, así que nos fuimos a pasear por la sala, comentando las partidas. Los equipos más fuertes estaban jugando en el escenario de la sala de actos, que mejor es llamar teatro, porque lo es. Allí estaba la selección que finalmente ganaría, Rusia, con Kasparov, Jalifman, Dreev y Jaritonov. Un equipazo, aunque no el mejor que podían presentar. Y es que, como estaba Kasparov, no estaba Karpov, que por cierto en aquel entonces no es que estuviera en buena forma: es que se encontraba en estado de gracia y había arrasado en todos los torneos que había jugado en 1993, incluso por delante de Kasparov en Linares. Tampoco estaban los de la órbita de Karpov, por ejemplo Salov o Bareev.

Rusia jugaba contra Holanda, otro equipazo, con Timman y Van Vely como referentes. España, también en el escenario, jugaba contra Alemania. Shirov, español (ejem), jugaba contra el número uno alemán, Yusupov (otro ejem), en el primer tablero; en el segundo, con apellidos más propios de los países representados, Miguel Illescas se las veía contra Robert Hübner. Creo recordar que España acabó perdiendo por la mínima (claro, si me hubieran seleccionado a mí...).

Turismín y yo nos sentamos en la sala y comenzamos a discutir las partidas que mostraban los tableros, pero luego nos aburrimos y nos pusimos a pasear por la sala dos, donde estaban las selecciones no tan exitosas. Ahí ya no había escenario, así que nos podíamos meter delante mismo de los tableros. Y, de repente, lo vi, a medio metro, al alcance de mi mano.

Suiza jugaba contra Argentina. Creo recordar que el primer tablero argentino era Daniel Cámpora, pero no estoy seguro, porque el que llamaba toda la atención era el hombre, ya bastante mayor, que estaba sentado al lado de la banderita suiza y del cartelito con el número uno. Una leyenda viva.

Víktor Korchnoi, o Viktor el Terrible, fue en los setenta, cuando ya era veterano, la amenaza fantasma del ajedrez soviético. Dos veces subcampeón del mundo (1978 y 1981), y prácticamente otra más (1975), en lucha contra el niño bonito, Karpov, de la Federación Soviética de Ajedrez, del Partido Comunista y, por si fuera poco, también de la Federación Internacional. Después de su exilio en 1976 y de la obtención de la nacionalidad suiza, el match por el título de 1978 fue lo más sucio que se recuerda en ajedrez, y mira que el ajedrez es un deporte sucio como pocos. Era el último representante de la saga de retadores al poder soviético establecido que, por poner un caso, iba desde Reshevsky y pasaba por Larsen, Fisher, el propio Korchnoi y, finalmente, Kasparov.

Y allí estaba, delante de mí, pensando cómo darle cera a Cámpora.

En la siguiente sala ya estaban selecciones nacionales mucho más modestas, en las que hubiera podido jugar yo sin duda alguna. Y, después de algunas pifias que vi, incluso creo que me hubieran puesto en algún tablero destacado. También estaba Guatemala, a la que seguimos un poco más especialmente, luchando contra Andorra a brazo partido. Aquello era una fiesta. Por los pasillos se veía también al capitán del equipo español, Bellón, al periodista ajedrecístico de toda la vida, Leontxo, y también se veía a Anatoli, que finalmente no se había podido resistir y se había venido a participar de la fiesta.

Pero no estábamos en un lugar cualquiera, no. Estábamos en el Cosmos.

- Oye, que me acabo de enterar de que a la selección de Estados Unidos les han robado los ordenadores - me dijo Anatoli, riéndose.
- ¡Ostras!

Para un profesional (y los estadounidenses eran tan profesionales como los rusos... tanto que creo que su primer tablero era Gulko, nacido en Rusia), las bases de datos no eran entonces tan importantes como lo son ahora, en que hasta los aficionados "fuera de servicio" como yo tenemos bases de datos con millones de partidas; pero enfrentarte a un bicho sin saber lo que juega, cuando el bicho sí que sabe lo que juegas tú, es una desventaja palmaria. Los rateros que habían cometido el robo no creo que estuvieran a sueldo del equipo ruso para quitarse de enmedio a un peligroso contrincante (EEUU, sin Gata Kamsky, tampoco les podía dar mucha guerra ni con los ordenadores a tope), pero su acción fue bastante a dejar el prestigio del hotel por los suelos entre el mundillo ajedrecístico. Entre los que residíamos por allí el prestigio del hotel ya estaba por los suelos, de manera que el robo de los ordenatas no perjudicó su reputación.

Hoy, el Cosmos sigue siendo un mareo de hotel. No es tan cochambroso como antes, pero, salvo tres pisos que ha comprado un ricachón que ha renovado las habitaciones, sigue siendo un lugar inabarcable, con un casino allí mismo y con no quiero saber qué huéspedes a partir de ciertas horas. Pero no cuesta quinientos euros por noche, así que, por muy destarifo que sea, la gente, sobre todo los turistas, se hospeda en él. A ver si, con paciencia y una caña, van abriendo hoteles de tipo medio en Moscú, porque, al paso que vamos, los huéspedes de la ciudad van a tener que ampliar el límite de sus tarjetas de crédito para pasar siquiera una noche.

lunes, 9 de junio de 2008

Hoteles (II): Recuerdos del Cosmos

En 1994, yo todavía era un jugador de ajedrez aceptable. En el Cosmos estaban teniendo lugar las Olimpiadas de ajedrez. Creo recordar que tenían que haber sido en Beirut, pero por allí se estaban pegando tiros a saco los sarracenos, los judíos, los cristianos e igual hasta un señor budista que pasara por allí, así que la FIDE, en un intento desesperado, aceptó la oferta de la Federación Rusa de Ajedrez para organizar la Olimpiada en Moscú.

- Y la sede será el hotel Cosmos. Será impactante: los jugadores se alojarán en el mismo lugar donde juegan las partidas.
- ¿El Cosmos? Ay, madre...

El Cosmos, por aquel entonces, era un agujero infecto y una cueva de ladrones. Los ajedrecistas somos gente sufridísima y hemos toreado en plazas que nos obligaban poco menos que a dormir en la calle, pero, para una Olimpiada, que es un torneo oficial, algo así como el campeonato del mundo de selecciones nacionales, aquello podía ser mucho.

España renunció a la posibilidad de incluirme en la selección, cosa comprensible, porque yo estaba entonces hacia el puesto seiscientos del ranking español, y claro, en la selección sólo cabían seis y había otros quinientos noventa y cuatro jugadores con puntuación internacional superior a la mía. Vamos, que ni de coña. Entretenía yo mis ocios y mi desficio ajedrecístico jugando torneos de rápidas en el Club Central de Ajedrez, en Moscú, cuando Anatoli, un veterano de los tableros con un conocimiento pasmoso del español y que hacía amistad con todo hispano que pasaba por allí, se me acercó y me presentó a Gustavo.

- Hola, camarada -me dijo Anatoli, que siempre me llamaba camarada, pero a él se lo perdono- ¡Mira a quién tenemos aquí! ¡Un participante en la Olimpiada!
- Encantado.
- Hola - me dijo Gustavo, un chaval de aspecto agradable, pero con pinta de estar bastante despistado.
- ¿Estás en la Olimpiada?
- Sí.
- ¿Pero no tenéis ronda hoy?
- Bueno, sí.
- ¿Y tú con quién juegas?
- Soy el segundo tablero reserva de Guatemala. Y hoy no me han alineado. Como me aburría viéndoles jugar a los otros, he preguntado si había algún torneo de rápidas por la ciudad y me he venido.
- ¿Y tu capitán no dice nada?
- Creo que está algo enfadado conmigo. El otro día me quiso alinear, y yo me escapé y me fui al Kremlin. Y ahora ya no me habla.
- Oye, qué bueno...
- Bah, el capitán no tiene ni idea. Es un político que se ha sacado un viaje gratis, pero todos los del equipo le evitamos.
- Mira, un tablero libre, vamos a jugar.

Jugamos varias partidas con resultado variado, de lo que deduje que, si el sexto del ranking guatemalteco no supera al siscentésimo del ranking español, es que el ajedrez no es precisamente el deporte nacional en Guatemala.

- ¿Por qué no se vienen a ver la ronda de mañana? - dijo Gustavo.

Anatoli se excusó, pero yo acepté encantado.

- ¿No pondrán problemas para pasar?
- No. Yo estoy alojado allí, y allí pasa todo el mundo.

Y así era. Al día siguiente, aparecí por allí, y llegué a la habitación de Gustavo. Las habitaciones del Cosmos eran espartanas a más no poder. Las camas eran minúsculas e incomodísimas, los cajones de los armarios se caían a pedazos; había un televisor que parecía que fuera a echar chispas de un momento a otro y la moqueta tenía un color indefinible. El baño estaba lleno de manchas y las toallas eran trozos de telas que no secaban nada. En fin, lo típico en muchos hoteles rusos, incluso hoy en día.

Bajamos a la sala central, donde iban a jugarse las partidas. Al salir de la habitación, la encargada de pasillo nos dirigió una mirada desdeñosa, como preguntándose qué hacía yo por allí. Sí, sí, en el Cosmos, como en todos los hoteles soviéticos, había una mujer encargada de pasillo, que era (y a veces sigue siendo) quien daba y recogía las llaves... y quien avisaba a las prostitutas del hotel de que un huésped masculino acababa de llegar a su habitación. Enseguida seguía una llamada del "servicio de habitaciones" ofreciendo servicios sexuales. Si a uno no le gustaban esas llamadas, sólo tenía que encararse con la encargada del pasillo y dejarle bien clarito, a ser posible a gritos, que si aquello se repetía se iba a enterar. La mujerona, indefectiblemente, negaba tener nada que ver con la llamada..., pero lo cierto es que no se volvían a repetir.

Y entonces bajamos a ver el torneo, pero se hace tarde, así que lo del torneo lo dejo para la próxima, que ya cierra esta serie nostálgica.

viernes, 6 de junio de 2008

Hoteles (I)

Los hoteles de Moscú no es que sean caros: es que a los dueños sólo les falta un parche en ojo. Y vamos a ver algún motivo de por qué son tan caros, y es que, hace no tantos años, había varios hoteles de medio pelo que elegía la gente que no quería gastarse trescientos euros por noche en una habitación; aunque no mucho, esa gente tenía donde elegir, pero las cosas han cambiado bastante:

1.- El primero en caer fue el hotel Intourist, situado al principio de la Tverskaya. Los inspectores decidieron finalmente derribarlo tras comprobar que era imposible de desinfectar y que el único sistema para eliminar a sus habitantes indeseados era una bomba de neutrones, pero les debió parecer bestia.

2.- El "Rossiya" fue el siguiente en caer. Tres mil habitaciones tenía, nada menos. Aquello era un laberinto peor que el de Creta. Es posible que, cuando lo derribaron finalmente, encontraran algún huésped buscando la salida.

3.- El "Moskva", en plena plaza Manezh, siguió la racha de víctimas. Aparte de su curiosa estética, que es otra historia que se las trae, también era un laberinto desquiciante, pero es que además buena parte de las habitaciones llegaron a estar alquiladas a empresas en los tiempos en que los centros de negocios en Moscú no eran más que un proyecto.

4.- Luego siguió el Minsk, y luego el Ukraina, éste último situado en uno de los famosos rascacielos moscovitas, que son muy bonitos por fuera, pero que dejan mucho que desear cuando hay que habitar en ellos.

En fin, que prácticamente todos los hoteles de clase media de Moscú han sido derribados (bueno, el Ukraina sólo ha sido clausurado), y ya sólo quedan los de alto copete, a unos precios por noche que superan el presupuesto nacional de varios países africanos, y los agujeros insondables. A mí me encantan los agujeros insondables (¿qué vivencias interesantes se sacan de un cinco estrellas, señores?), pero mis gustos no son compartidos por la mayor parte del turista o profesional que viene a visitar la ciudad y que, adocenado y remilgado, insiste en alojarse cerca del centro en lugares decentes. Pero claro, con tanto hotel medianejo en reconstrucción, la oferta ha caído y los dueños de los hoteles han visto el cielo abierto para machacar al cliente con las tarifas más altas del mundo. Y, encima, siempre están llenos.

Bueno, pues sólo un hotel de tres estrellas de la antigua escuela continúa abierto: es el Cosmos, un pedazo de bicho interminable que no está totalmente cochambroso y que mantiene precios aproximadamente asequibles. Llevaba mucho tiempo sin ir por allí, pero hace poco conseguí convencer a un visitante para que se alojara en él y quedé para recogerlo allí mismo. Y se me despertaron recuerdos de la primera vez que estuve allí, en el lejano 1994. Pero eso lo dejo para la próxima.

miércoles, 4 de junio de 2008

Respondiendo a Olga

Estimada Olga:

Me alegró mucho (o muy mucho, como dice usted) recibir su mensaje sobre las relaciones serias. Todas mis relaciones son serias, así que creo que podremos llegar a un entendimiento, tanto más cuanto que usted habla no malo la lengua inglesa, según confiesa de manera seguro que modesta. A mí tampoco se me da mal, pero me gusta más el castellano; eso sí, al traductor no recurro ni jarto vino, porque yo he sido traductor, sé cómo las gastamos y estoy seguro de que las máquinas son todavía peores que nosotros, que ya es decir.

Me pide usted que le cuente cosas sobre mi ciudad. Mi ciudad, desde la que le escribo a usted, es Valencia y está en España. Valencia no es una ciudad cualquiera, no. Valencia es la mejor tierra y la más bonita del mundo. Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor. Sus mujeres todas tienen de las rosas el color. Y al sentir cómo perfuman en sus pechos el azahar, quisiera en la tierra valenciana mis amores encontrar. Pero con eso de los amores no hubo suertecilla por mi tierra, de manera que me tocó ir un poco más lejos a encontrarlos. No fue a Samara, pero eso fue porque entonces se llamaba Kuybyschev y yo todavía no era capaz de pronunciar todo eso. Hicieron ustedes muy bien en cambiar de nombre a la ciudad. Kuybyschev no vendía, y Samara sí.

La verdad es que es usted una mujer muy hermosa, además de atrevida y con ganas de viajar. Y, por si fuera poco, tiene buen gusto, prueba de lo cual es que me ha escrito precisamente a mí, que no estoy nada mal. Algún compañero de trabajo dice que él ha recibido el mismo correo, pero eso es seguramente envidia cochina, porque usted, estoy seguro, nunca haría eso de ir enviando mensajes indiscriminadamente.

En nuestro caso, lo malo es que yo estoy servido de mujeres hermosas. Pero una proposición de las que hace usted no es cosa de echarla en saco roto así como así, de manera que he pensado en cómo sacarle partido, y me ha venido a la cabeza que tengo un hermano, de 28 años, que se parece bastante a mí, conque ya puede imaginarse lo bien plantado que es. Él también, como yo, quisiera en la tierra valenciana sus amores encontrar, porque, por si fuera poco, en Valencia, la blanca barraca, la flor del naranjo, la huerta tupida de almendros en flor, el Turia de plata, el cielo turquesa, y el sol valenciano van diciendo amor ¿Usted se da cuenta de lo que es vivir en un sitio así y no comerse un rosco? Una agonía, creáme, que lo he sufrido en mis propias carnes.

Pues eso, que mi hermano, que se llama Hermann von Buchweizen, está un pelín desficioso, porque todo a su alrededor va diciendo amor, y sin embargo él, cuando no está trabajando o echando unas partidas de ajedrez, está delante del ordenador con no sé qué de juegos en red y cosas así, hasta tal punto que le he pedido que se levantara cinco minutos a ver si podía mirar mi correo y se ha puesto a echar gruñidos como si le hubiera quitado la comida. Así que, si usted me hiciera el favor, podía enviarle también correos como ése, a ver si pica y comienza a pensar en otras cosas, porque ya no sé qué hacer para poder leer mi correo. Ya ve, todo a su alrededor va diciendo amor, y él ni caso. Y no es que tenga mal carácter, no, es algo temporal y yo creo que una mujer de bandera como usted podría encauzarlo por el buen camino, además de que, puestos a tener cuñada, al menos que esté buena. De lo contrario, tendré que convencerlo para que visite Moscú y allí le puede pillar cualquier pelandusca sin conciencia y que no esté ni la mitad de cañón que usted.

Así que dígame si le interesa Hermann. Le aseguro que no se arrepentirá. Es un tío deportista, alto, guapo y con un interesante recorrido de mejora. Pero está desficioso, y eso, en Valencia, no puede llevar a nada bueno.

Espero sus noticias. Suyo afectísimo.

Alfor von Buchweizen

lunes, 2 de junio de 2008

Proposiciones

De: Olga
Enviado el: viernes, 30 de mayo de 2008 3:56
Para: Alfor von Buchweizen
Asunto: Hola el hombre de mi sueno

(¿Sueno? Eh, que yo no ronco. No sueno nada)

Hola
Me llamo Olga a mi de 26 anos

Vivo en Rusia la ciudad SAMARA es la ciudad confortable y hermosa, que me ha dado muy mucho en las vidas.

(Eh, Samara. Simple y fácil de pronunciar. Desde luego, resulta más sencillo que... no sé, Dzherzhinsk, por ejemplo. Creo que si Olga viviera en Dzherzhinsk, además de que Dzherzhinsk no es ni confortable ni hermosa, no podría escribir cartas de amor a españoles. Quizá a polacos sí, pero a españoles no. Menos mal que vive en Samara)

Buscar a si bueno al hombre para las relaciones serias y la posibilidad del encuentro.

(Para serios, yo. Vamos, todo lo que hago yo es serio. Soy su hombre)

Cuenta a mi, por favor, mas del lugar, en que vives?

(Vaya, pues me ha pillado en Valencia. Mejor, porque Moscú, que es donde vivo, debe estar muy visto para una rusa. Bueno, pues contaré cosas de Valencia, que me da a mí que es confortable y hermosa. Como Samara)

He nacido, ha acabado la escuela, y ha recibido superior economico La formacion de la profesion manager.

(Leche, sólo me ha quedado claro que ha nacido. Bueno, es lo mínimo que hay que hacer. Luego, ya veremos)

No se malo la lengua inglesa. Y Pienso, sera facil comprendernos uno a otro. Pero a veces con todo mi Uso al traductor.

(Aaaah, era eso. Yo pensaba que era cosa de la LOGSE, o que había estudiado español en el Instituto Cervantes)

Ahora trabajo en la firma, manager por A la venta. Concedia mucho tiempo al trabajo, y ya hacia 26 anos mi Se doy cuenta que a mi el tiempo meditar en la creacion de la familia.

(Cierto, ya va siendo hora. Se lo diré a mi hermano pequeño, que va para 28 y todavía no se ha dado cuenta)

Mientras que no podia Encontrar a la persona, que conviene. Por eso he decidido encontrar en internet De esta unica cosa el hombre, con que podria crear serio Las relaciones. Puede ser en el futuro esto ha crecido en firme seguro El par - la familia!

(Vamos, que, entre Samara e internet, se queda con internet)

Que buscas?

(Ahora mismo el puntero de la PDA, que se me ha perdido. Si está por Samara, dímelo)

Desde la infancia mis padres educaban De mi, como la persona honrada y honesta. Demostraba siempre El respeto a los mayores se preocupaba por los proximos a mi la gente!

(Ahí, ahí. Familia, educación, honradez, honestidad, respeto a los mayores, amor al prójimo. Así me gusta, nada de pendones desorejados)

Tengo la figura hermosa y la apariencia.

(No está mal, no. La boca está sospechosamente oculta, pero bueno, pelillos a la mar)

Y tengo habitualmente cada uno el dia La carrera de la manana.

(No me hables de carreras, que ayer corrí en la Volta a Peu de Faura y hoy no puedo dar un paso. Ahí te querría ver yo, con los dos kilómetros al 10% que nos pusieron al final)

Pienso, puedes verlo en mis fotografias. Y como Te preocupas sobre la salud? Sere contento ver mas cerca de tus cuadros.

(Pero si yo no pinto...)

Trabajaba muy persistentemente todo el ano para hacer a si el regalo, y Visitar su pais.

(Eso de trabajar el ano suena fatal. Y, si lo combino con aquelo de "manager por A la venta", me puedo hacer una idea del oficio -y orificio- que desempeña la firma en que curra. Pero bueno, todo esfuerzo es bueno, si se trata de visitar mi país)

Se de su pais, como sobre fuerte y libre El estado, con la cultura desarrollada y las tradiciones buenas.

(Bien, bien, España una, fuerte y libre. Y tradiciones buenas, ya lo creo que sí. Aún crearemos una célula tradicionalista en Samara)

Esto fue mi Por el sueno remoto de visitar tu pais. Pero mi sueno principal fue Encontrar a la persona, proxima a mi.

(Mmmm... ya te voy viendo las intenciones, picaruela)

Y probablemente nuestro conocimiento se encontraba no Por la coincidencia simple. Y querria que cuentes mas de si.
Espero mucho que seras aquello persona, sobre que mi sera: olgasamara@rambler.ru

Con interes y facilmente!

Y si ser mas corto aquello mi querer conocera y basar con ti las relaciones serias Si gustarte mi foto te pido me escribire mucho esperar Su Olga

(Pues "aquello" será todo lo corto que quieras, vale, sobre todo después de una ducha fría, con la profilaktika, como las de la última semana, ¡pero luego crece! Y. funcionar, funciona)

***

En fin, habrá que responder. Pero mejor en la próxima, que hoy no urge.