miércoles, 4 de junio de 2008

Respondiendo a Olga

Estimada Olga:

Me alegró mucho (o muy mucho, como dice usted) recibir su mensaje sobre las relaciones serias. Todas mis relaciones son serias, así que creo que podremos llegar a un entendimiento, tanto más cuanto que usted habla no malo la lengua inglesa, según confiesa de manera seguro que modesta. A mí tampoco se me da mal, pero me gusta más el castellano; eso sí, al traductor no recurro ni jarto vino, porque yo he sido traductor, sé cómo las gastamos y estoy seguro de que las máquinas son todavía peores que nosotros, que ya es decir.

Me pide usted que le cuente cosas sobre mi ciudad. Mi ciudad, desde la que le escribo a usted, es Valencia y está en España. Valencia no es una ciudad cualquiera, no. Valencia es la mejor tierra y la más bonita del mundo. Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor. Sus mujeres todas tienen de las rosas el color. Y al sentir cómo perfuman en sus pechos el azahar, quisiera en la tierra valenciana mis amores encontrar. Pero con eso de los amores no hubo suertecilla por mi tierra, de manera que me tocó ir un poco más lejos a encontrarlos. No fue a Samara, pero eso fue porque entonces se llamaba Kuybyschev y yo todavía no era capaz de pronunciar todo eso. Hicieron ustedes muy bien en cambiar de nombre a la ciudad. Kuybyschev no vendía, y Samara sí.

La verdad es que es usted una mujer muy hermosa, además de atrevida y con ganas de viajar. Y, por si fuera poco, tiene buen gusto, prueba de lo cual es que me ha escrito precisamente a mí, que no estoy nada mal. Algún compañero de trabajo dice que él ha recibido el mismo correo, pero eso es seguramente envidia cochina, porque usted, estoy seguro, nunca haría eso de ir enviando mensajes indiscriminadamente.

En nuestro caso, lo malo es que yo estoy servido de mujeres hermosas. Pero una proposición de las que hace usted no es cosa de echarla en saco roto así como así, de manera que he pensado en cómo sacarle partido, y me ha venido a la cabeza que tengo un hermano, de 28 años, que se parece bastante a mí, conque ya puede imaginarse lo bien plantado que es. Él también, como yo, quisiera en la tierra valenciana sus amores encontrar, porque, por si fuera poco, en Valencia, la blanca barraca, la flor del naranjo, la huerta tupida de almendros en flor, el Turia de plata, el cielo turquesa, y el sol valenciano van diciendo amor ¿Usted se da cuenta de lo que es vivir en un sitio así y no comerse un rosco? Una agonía, creáme, que lo he sufrido en mis propias carnes.

Pues eso, que mi hermano, que se llama Hermann von Buchweizen, está un pelín desficioso, porque todo a su alrededor va diciendo amor, y sin embargo él, cuando no está trabajando o echando unas partidas de ajedrez, está delante del ordenador con no sé qué de juegos en red y cosas así, hasta tal punto que le he pedido que se levantara cinco minutos a ver si podía mirar mi correo y se ha puesto a echar gruñidos como si le hubiera quitado la comida. Así que, si usted me hiciera el favor, podía enviarle también correos como ése, a ver si pica y comienza a pensar en otras cosas, porque ya no sé qué hacer para poder leer mi correo. Ya ve, todo a su alrededor va diciendo amor, y él ni caso. Y no es que tenga mal carácter, no, es algo temporal y yo creo que una mujer de bandera como usted podría encauzarlo por el buen camino, además de que, puestos a tener cuñada, al menos que esté buena. De lo contrario, tendré que convencerlo para que visite Moscú y allí le puede pillar cualquier pelandusca sin conciencia y que no esté ni la mitad de cañón que usted.

Así que dígame si le interesa Hermann. Le aseguro que no se arrepentirá. Es un tío deportista, alto, guapo y con un interesante recorrido de mejora. Pero está desficioso, y eso, en Valencia, no puede llevar a nada bueno.

Espero sus noticias. Suyo afectísimo.

Alfor von Buchweizen

5 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Jajajajaja, Madre del Amor Hermoso, Alfito, tela la carta, jajajajajaa... Un poco de morro tienes ¿no? Echando mano del famoso paso doble para hablarle de Valencia, anda queeee.... No sé yo si esta buena mujer va a entender cosas como "jarto vino" pero bueno, oye, que se esfuerce. Muy buena la venta de tu hermano, lo que no estoy muy convencida de que a tu hermano le guste la idea de que vayas vendiéndole por ahí, ainssssss.....

Besitossssssss

Alfina dijo...

Si es que no se te puede dejar solo...

Anónimo dijo...

:) :) :) Te hablaría de mi adoración, pero como el dentista recién terminó su trabajo, me callo la boca y sigo esperando algo nuevo en tu blog :)

Inmi

Alfor dijo...

Esther, yo creo que sí le gustará. Además, a juzgar por la gente que últimamente entra por aquí con búsquedas tales como "olga samara rusia" o "vivo en rusia la ciudad samara", me parece que empieza a haber cola para ligarse a la chavala, así que habrá que colocarse.

Alfina, como los hinchas del Liverpool: "You will never walk alone."

Inmi, gracias, maja. Yo también estuve en el dentista anteayer y te comprendo. Como ves, algo nuevo lo hay desde hoy mismo.

César dijo...

Tela!!