lunes, 4 de agosto de 2008

Españoles en Rusia

Tras haber medio improvisado una serie sobre alemanes en Rusia, y haber metido un estrambote sobre el general Vlásov, toca escribir sobre españoles en Rusia, que es un tema que me debería ser mucho más próximo, en primer lugar, porque, después de todo, soy español y no alemán, y también porque yo soy uno de esos españoles en Rusia. Aunque, claro, de los que voy a escribir es de gente que ha pasado a la Historia, caso del que yo estoy lejísimos.

En general, a los rusos les caemos bien. Como estamos lejos, no viajamos gran cosa y no nos conocen demasiado (no como a los alemanes o los polacos, que a ésos los tienen calados), no hay mayor problema. A nosotros, en general, los rusos nos caen bastante bien, yo diría que por las mismas razones; algunos llevan a extremar ese afecto y se convierten en rusófilos. Como ya dejé dicho, los rusófilos españoles viven en España; los españoles que vivimos en Rusia, definitivamente y salvo excepciones, no somos rusófilos y, si lo fuimos, se nos curó al poco tiempo de estar por aquí y comenzamos a rajar del país y del paisanaje. Pero de esto último ya os habéis ido dando cuenta los que leéis estas líneas, seguro.

Y, como estamos lejos, nunca nos hemos hecho daño. En las guerras en que nos hemos visto envueltos el otro país nunca estuvo en el otro bando, y los únicos combatientes en uno u otro país eran, al menos oficialmente, voluntarios. Así, en nuestra última guerra civil hubo rusos, aunque quizá menos de los que se cree, entre los republicanos, y también hubo algunos, probablemente alguno más de los que se cree, entre los nacionales; y en la segunda guerra mundial, frente ruso, hubo, ciertamente, un nutrido número de españoles republicanos en el Ejército Rojo, y también hubo un número considerable, y esta vez sí que indudablemente mayor, luchando con la Wehrmacht. Pero España y Rusia, como tales, se declararon neutrales (bueno, o al menos "no beligerantes") en todas las guerras que tuvieron contra enemigos exteriores, y en particular en las dos guerras que enseñaron al mundo, precisamente a costa de España y Rusia, que había potencias fuera de Europa, es decir, la guerra de Cuba de 1898 y la guerra ruso-japonesa de 1904-1905.

De todas formas, los españoles que pasaron por Rusia en el pasado y dejaron cierta huella son contadísimos. Yo apenas conozco unos pocos ejempos.

Como el de José de Ribas, un español de Italia al servicio de Catalina II que destacó, entre otras cosas, por fundar Odessa, cuya calle principal, hasta hoy, se llama "Deribasovskaya"

O bien Agustín de Betancourt, un ingeniero canario al servicio de Alejandro I que es autor de muchos edificios que hoy día no sólo siguen en pie, sino que son atracciones turísticas muy visitadas. Como la de la foto, que es el edificio principal de la feria de Nizhny Nóvgorod (ciudad con nombre de trabalenguas que es gracioso escuchar pronunciar a un español).

El caso más raro a lo mejor es el de Juan Van Halen, gaditano éste, afrancesado, masón, liberal y revolucionario... toda una joya, vamos. Lo raro no es que fuera todo eso, sino que el tío escogiera para exiliarse nada menos que Rusia, que en aquellos tiempos (ni en casi ningún otro, la verdad) como que no era precisamente liberal. Después de año y medio de campaña por el Caúcaso, Alejandro I se dio cuenta al fin de que Van Halen no era trigo limpio y le puso discretamente de patitas en la frontera.

A partir de ahí, comienza a haber más españoles trajinando por aquí. El que lo debió pasar peor fue el maestro Juan Martínez (que estuvo allí), al cual le tocó pasar la guerra mundial, las revoluciones y la guerra civil por Rusia. El libro que narra sus peripecias es impagable.

Y, a partir de ahí, la tira. Desde que la Unión Soviética se convirtió en la meca del proletariado, y no digamos desde que acabó la guerra civil española, Rusia se llenó de comunistas exiliados españoles, niños de la guerra, hasta que en los últimos años, cuando eso del comunismo se les pasó, ya ha venido gente de todos los colores.

De entre los del pasado, incluso los ha habido que escribieron un blog. Pero eso va para la próxima.