viernes, 30 de mayo de 2008

Corresponsales (y V): La Vanguardia

Por fin voy a terminar la serie sobre corresponsales con el último que me había propuesto revisar, que es Gonzalo Aragonés, de La Vanguardia. La Vanguardia ha cuidado siempre mucho su corresponsalía en Moscú, y sus lectores han tenido la suerte de poder contar durante bastantes años con un escritor muy bueno, Rafael Poch, que ahora anda por China (también tiene una bitácora) y que, además de sus artículos en prensa, ha escrito, al menos, un libro sobre la transición en Rusia y China. Debo confesar que no compré el libro, pero que sí estuve en el Instituto Cervantes de Moscú cuando lo presentó, para escucharlo a él. Teniendo en cuenta que soy muy poco asiduo a las veladas del Cervantes, en las que el director suele hacer presentaciones casi más largas que los discursos de los que deberían ser los verdaderos protagonistas, ya se puede valorar el esfuerzo que hice. Al final, Rafael Poch lo hizo muy bien y consiguió eclipsar incluso al director del Cervantes, que no habló demasiado, lo que probablemente entra dentro de la categoría de proeza.

El perfil del actual corresponsal es menos político y, como su colega de "El Mundo", tiende a prestar más atención a lo que le ocurre a la gente de la calle, pero con un estilo más sobrio que su colega. Cuando le toca meterse en política, procura no sentar doctrina liberal (lo que le diferencia favorablemente de su colega de "El País", suponiendo que su colega de "El País" tenga colegas), y elude los párrafos políticamente correctos (en sentido estrictamente ruso) mucho más que su colega de ABC. Y todo eso es de agradecer y dice mucho de él. Es posible que no llegue a las alturas de Rafael Poch, y también es posible que tarde más en escribir un libro que él y que muchos de los corresponsales que han pasado por aquí. En cualquier caso, podemos echar un vistazo a su bitácora (que en su periódico llaman "blog", ya ves tú), y enseguida percibimos las diferencias con el madrileño periódico progre de izquierdas.

El País: "la peor inflación no es la del coste de la vida, sino la inflación verbal" (O sea: Primum philosophare, deinde vivere)

La Vanguardia: "Inflación a galope (...). Un 74% de los rusos cree que que el nivel de inflación es demasiado alto." (O sea: Primum vivere, deinde philosophare)

¿Habéis visto en "El País" un análisis que revele ciertos conocimientos de qué es la inflación? No creo, ni lo veréis. Y os aseguro que a los que visitamos las tiendas en Rusia la cosa nos preocupa muchísimo más que la inflación de las palabras que tanto asusta a la corresponsal de "El País", porque de su querida intelectualidad hace caso más bien poca gente, mientras que el buche lo tenemos que llenar todos los días. Entretanto, yo me quedo con los que, como Gonzalo, nos cuentan las cosas como parece que son, no como quieren que pensemos que son.

5 comentarios:

miguel dijo...

Alfor no encuentro correcto aplicar al tema inflación la conocida frase(primun vivere,,,)porque recordarás la máxima del derecho romano clásico de los Tria precepta:
Suum cuique tribuire(dar a cada uno su derecho)
neminem laedere(no dañar a nadie)y
honeste vivere(vivir honestamente).
así que frente al primun philosophare lo correcto sería decir primun vivere honeste.Y ahí ya se entra en filosofía al considerar qué sea lo honesto.De todas formas conforme con el `planteamiento.Miguel

Boots dijo...

Pare, qué coñazo sois los abogados, joder!!.
Basta decir que el que paga sufre, y aquí, cada día nos cagamos más en la madre que parió a la inflación rusa....

Por cierto, hay ciertos avances en el tema del coche. Se ha encontrado el número de motor. Ya contaré más.

Alfor dijo...

Miguel, en realidad no aplico el "primum vivere, deinde philosophare" a la inflación, sino a la actitud de ambos periodistas. Mientras Gonzalo La Vanguardia piensa en "vivere" (la inflación del IPC), y hace bien, Pilar El País piensa en "philosophare" (su inflación de las palabras), y creo que hace mal, porque primero es llenar el buche, cosa progresivamente más complicada, y luego ya arreglaremos el mundo. En los "tria praecepta" no estaba pensando, es más, tenía entendido que en el "primum vivere", el "vivere" se emplea en sentido radicalmente de supervivencia.

Boots, los juristas somos así, qué le vamos a hacer.

Seguimos con atención la maraña burocrática con tu coche. Eres un pionero. Puede que un pionero inconsciente, pero en todo caso un pionero.

miguel dijo...

Alfor,hice un simple comentario(aún comprendiendo el sentido con que empleaste el brocardo latino),ahora deseo hacer el pulimento al primer comentario, por si no quedo suficientemente claro:Quierase o no, hasta para supervivir, se hace preciso seguir haciendo metafísica(!hacer, que no estudiar,ni sólo pensar!).
Siento dejar de leerte pues salgo ahora para hacer metafísica recorriendo parte del camino de santiago.Espero poder regresar para volver a tu bitácora(que no simple blog).Saludos

Alfor dijo...

Miguel, ¡el Camino de Santiago! Qué envidia. Buen viaje y buen camino.