miércoles, 26 de julio de 2006

Ley seca


La relación del pueblo ruso con el consumo de alcohol permite dividirlo en dos grupos: unos beben con frecuencia y los otros beben constantemente. Eso de que alguien no beba es completamente anormal y, si alguien cayera en un hipotético grupo de abstemios, sería, en el mejor de los casos, mal considerado y, a una mala, apedreado, por lo menos.

Por eso, proliferan los vendedores de bebidas alcohólicas falsificadas, las destilerías domésticas clandestinas y las bebidas alcohólicas heterodoxas. Y, también por eso, el Estado somete a un control rigurosísimo la producción alcohólica. Por poner un ejemplo extremo, pero real como la vida misma, en Rusia no existe colonia de baño. Simplemente no existe: se considera bebida alcohólica y, sometida a los impuestos con que se les grava, costaría un ojo de la cara. Resultado: no se vende. Yo me la traigo de España.

Para luchar contra la producción falsificada, el Gobierno decidió sustituir las etiquetas que llevan las botellas con otras a prueba de falsificación. Para simplificar una historia complicadísima, a partir del 1 de julio se ha prohibido vender alcohol que no lleve las nuevas etiquetas.

Lo malo es que se les había olvidado previamente dar la orden de imprimirlas y de poner en marcha el sistema.

- Hala, a poner las nuevas etiquetas.
- Sí, dame unas cuantas.
- ¿Yo? ¿Pero no las tenías tú?
- ¿Pero qué dices? ¿Yo? ¿Dónde pone que tenía que tenerlas yo?
- ¡Yo que sé! ¿A que nadie ha dado la orden?
- Ah, pero... ¿tenía que darla yo? ¿Dónde pone que tenía que darla yo?
- No sé... ¿y quién tenía que dar la orden de que dieras la orden de hacer las etiquetas?
- ¿Tú?
- ¿Yo? ¿Dónde pone eso?


El resultado es que las vitrinas están vacías, que nadie tiene vino , que el Estado ha perdido una pasta increíble en impuestos y que los que están haciendo su agosto son... los fabricantes de bebidas ilegales, ésos contra los que se pretendía luchar. Los más optimistas dicen que la situación podría arreglarse hacia octubre y los realistas hablan de Año Nuevo. Los pesimistas no se han pronunciado todavía. Todo esto es un ejemplo de libro de la frase que mejor retrata al aparato gubernamental ruso. La pronunció el antiguo primer ministro Víktor Chernomyrdin: "Queríamos hacerlo lo mejor posible, y salió como siempre." (Хотелось как лучше, а получилось как всегда)

Y la gente se está poniendo nerviosa... que ya llevamos un mes con las vitrinas vacías. Como esto dure mucho, la Revolución de 1917 va a ser una filfa, comparado con lo que se avecina, que con las cosas de beber no se juega.

8 comentarios:

Juan dijo...

¡¡¡Que heavy!!! Menuda farsa!!
Oye, ha llegado a mis oidos algo de unos campamentos para jóvenes, en los que estos son formados en una linea ideológica, con la idea de que sean los políticos rusos del futuro... Ya sabes, producción en cadena..¿Que nos cuentas de esto?
Y por cierto, enhorabuena por el blog, disfruto mucho las lecturas; además si tuviera que ser por lo que escribe el Botas cada dos meses, no me enteraria de nada del funcionamiento de ese rincón del mundo...je je

Alftaluego.

Botas dijo...

Querido Juan,
digamos que los blogs de Alf y Botas son complementarios; uno cuenta los San Fermines desde la barrera y el otro los cuenta mientras esquiva los cuernos ....

Aprovecho para incluir la definición de la RAE del término "filfa":
1. f. coloq. Mentira, engaño, noticia falsa.

Lo digo para aquellos que no la hayan entendido

Juan dijo...

Je je, uno cuenta Los Sanfermines esquivando los cuernos, y el otro desde la cama...
¡Que no!
Ya sabes que también disfruto mucho leyendo es tuyo alvaro.. no te pongas celosete.
Cierto es que se complementan.
Un abrazo a los dos.

Anónimo dijo...

hein

Alfor dijo...

Juan: concedido. Los deseos de los comentaristas se verán satisfechos. Para mañana por la mañana, esa entrada estará a punto. Si quieres ir abriendo boca, te diré que ese campamento existe, y está organizado por un movimiento juvenil de intachable reputación y fidelidad a la Patria. Mientras escribo esto me he puesto firme y he bajado la cabeza en señal de respeto.

Botas, deduzco de tu velada insinuación que a veces empleo un vocabulario poco accesible al lector medio. No sé si enmendar esta laguna o profundizar en el estilo barroco. En este mundo de buzaques empedernidos en que nos vemos viviendo, no sé si es aconsejable mantener la sobriedad de estilo. Y es que los buzaques y cualquier sobriedad casan mal. ;)

Por cierto, ya no sé quién está en la barrera y quién en el ruedo. Si hablamos de dievushkeo, yo no estoy ni en la barrera...

Esther Hhhh dijo...

Y como hace tiempo que no decía MADRE DEL AMOR HERMOSO, estos rusos están como jairas...
A ver, por partes: Increíble lo del alcohol, pero cierto como la vida misma... Por algo se decía aquello de beber como cosacos. Y ahora sin alcohol, pues como fieras, como tigres sin su dosis diaria de carne, que digo, peor, porque de seguro que los tigres serían un poquito, y sólo un poquito, más racionales.
En cuanto a Juan y Botas, ejem, Botas, tu producción literaria excasa se ve recompensada con esas fotos que retratan la realidad rusa y que abundan más en tu blog que en el de Alf. Y Juan, decirte que entre Botas y su lenguaje más cotidiano y Alf y su lenguaje más barroco, pues así vemos los toros desde todas las perspectivas, y eso siempre viene bien, sobretodo con bichos tan bien armados.
Y por último, Alf, tu estilo es barroco, ciertamente, y de bocabulario rebuscado, pero por Dios te pido NI SE TE OCURRA CAMBIARLO, te conozco demasiado tiempo como para poder afirmar que ese es tu estilo, y sin él, tú ya no serías El Soldado Fanfarrón, así que por todos los cielos te ruego que desde este antro de perversión en el que andamos viviendo sigas iluminandonos con tus sobrias palabras y rebuscados vocablos...
Besos a los tres... ¿mosqueteros? Ains, ya veis, me vino la imagen de los tres personajes de Monsieur Dumas a la cabeza, ¿en qué estaría yo pensando?... Lo dicho Besos para todos.

Alfor dijo...

Esther, ya sabes que a estas alturas el estilo de redacción sólo puede pulirse y madurar, pero no es cuestión de probar con cambios radicales. Como bien dices, quedaría poco fanfarrón.

Esther Hhhh dijo...

Alf, saber eso me reconforta....