viernes, 10 de julio de 2009

Antología de excusas moscovitas

Hoy estoy especialmente contento, supongo que porque dentro de un rato me voy de vacaciones unos días. Es posible que, mientras esté fuera, alguien meta la pata por aquí (eso puede suceder aunque no esté fuera, la verdad), de manera que hay que prepararse para escuchar la batería de excusas de rigor. Rusia es el país de las excusas, y Moscú es la ciudad en que las excusas están más a mano. Aunque hace unas entradas ya vimos que Yollie era una experta buscando culpables, que no es más que otro nombre de las excusas, no estará de más que repasemos alguna:

1. "Es que había mucho tráfico" (Пробки были...)

Ésta es la coletilla más habitual cuando alguien llega tarde. En Moscú, el tráfico es brutal, como ya hemos visto alguna vez, de manera que la hora a la que llegaremos a los sitios, si vamos en coche, es absolutamente imprevisible ¿Y por qué no vamos en metro?, preguntará cualquiera. Es una buena pregunta. Yo, cuando no voy en bicicleta, voy en metro, pero, ¡ay!, ir en metro es de mindundis paletos y de quiero-y-no-puedo. Un moscovita va en coche. El coche da estatus. El coche da independencia. El coche da un gustirrinín en la barriga que yo, que soy frugal de vocación, no entiendo, pero lo da.

2. "Creo que hay una tormenta magnética" (Сказали, что сегодня у нас магнитная буря)

Ésa también es muy buena. Se emplea cuando la productividad está por los suelos, es lunes por la mañana, o cualquier día por la mañana, un trabajador cualquiera viene resacoso o simplemente desganado y se pasa el rato dormitando en su puesto de trabajo. La culpa no es suya, sino de la tormenta magnética que se cierne sobre la ciudad y que aplatana a todo quisqui. No lo intentéis en España si queréis conservar el puesto de trabajo, pero en Rusia funciona.

3. "La ley rusa no permite esto" (По российским законам это нельзя)

Esta excusa es típica para oponer a un extranjero. El caso típico es de un extranjero, cargo directivo, que quiere hacer algo con sentido común, como lo haría en casa, y le da al ruso que tiene a su cargo una orden en ese sentido. Al ruso no le apetece hacerlo, o simplemente pretende que el extranjero se dé cuenta de que no tiene ni idea de dónde está y que todo su saber anterior no sirve de nada en Rusia. Las palabras mágicas son "la ley rusa lo prohíbe". Para un extranjero medio, las leyes rusas son algo tan impenetrable como los arcanos de Nostradamus o el Código Civil de Mordor, así que se calla y la parte rusa de la empresa puede hacer las chapuzas de toda la vida y, de paso, convencer al directivo guiri de su inutilidad.

Cuando el directivo guiri lleva algún tiempo, se adapta a la situación perfectamente y utiliza la misma excusa para justificarse ante su propio jefe y hacerlo callar. Será guiri, pero no tonto.

4. "Tengo que conducir" (Я за рулём).

Ésta es la salvación de todos aquellos que detestamos el vodka. De hecho, muchas veces es la única manera de librarse de una borrachera brutal. Hay otra excusa parecida, que es "El médico me lo ha prohibido", pero no es tan efectiva, porque al fin y al cabo, y no digamos después de un par de copichuelas, los médicos son unos exagerados y el vodka de buena calidad no puede ser malo para la salud, si se bebe con moderación, es decir, no más de dos botellitas por barba. En cambio, tener que conducir es más efectivo, porque la milicia no perdona.

5. "No me han dado el visado" (Визу не дали)

Ésta viene bien cuando te obligan a hacer un viaje coñazo. A los españoles nos exigen visado en un montón de sitios de por aquí, y a los rusos prácticamente en todos los demás. Si no quieres que te manden en un espantoso vuelo nocturno a, digamos, Tayikistán, muchas veces es suficiente con no ser muy escrupuloso a la hora de rellenar las solicitudes. Los servicios consulares de Tayikistán se encargarán del resto. Para los rusos, librarse de un inoportuno viaje a, pongamos, Gales puede requerir un método similar y el apoyo del MI5, que seguro que lo da.

6. "La aduana ha detenido el envío" (Посылка на таможне)

Es una excusa muy similar a la anterior. Si te está cayendo encima un marrón del quince y no ves forma humana de evitarlo, a veces da buen resultado pedir que te envíen catálogos o alguna cosa pesada y aparente, sin la que no puedes afrontar la solución del marrón. La aduana rusa se colocará gustosamente en el papel de culpable, detendrá el envío y, en el peor de los casos, te permitirá ganar tiempo para resolver el marrón. En el mejor, el marrón se resolverá sólo o el que te ha mandado el envío se volverá loco intentando sacarlo de la aduana, cosa prácticamente imposible, y dejará de dar la lata.

7. "El jefe no está" (Шефа нет)

Es el estribillo de la mayor parte de las secretarias de todo el mundo, pero en el caso de las rusas parece que es la única letra que conocen. Tú puedes tener el número de móvil del jefe, no querer abusar de su uso y llamarle por su teléfono de trabajo. Al tercer "El jefe no está", utilizarás el móvil.

8. "Tengo que consultar con el contable" (Я должен проконсультироваться с бухгалтером)

Es una excusa muy parecida a la número dos ("La ley rusa no permite esto"). La contabilidad rusa es un arcano tan insondable como el derecho ruso, así que basta con que un ruso cite a su contable para que su contraparte pierda el control de la situación. Si eres guiri y te viene tu socio con su contable, huye o te acabarás haciendo daño.

9. "Estamos en crisis" (Кризис же)

Ésta es muy actual. Si no quieres dar golpe, no te apetece recibir a alguien, te duele la cabeza o estás hasta las narices del pesado que te viene persiguiendo, pam, suelta lo de la crisis y harás callar a cualquiera. Todos lo entenderán. Cuando no hay crisis, la más popular es otra excusa, "Es que tenemos una inflación muy alta" (У нас такая инфлация!), empleada normalmente a la hora de subir los precios de los alquileres... muy por encima de la inflación, por supuesto.

Y, finalmente, la estrella de todas las excusas. And the winner is...

10. "Es que esto es Rusia" (Это Россия)

Definitiva. Cuando nada funciona, cuando las excusas específicas que hemos visto antes no pueden aplicarse perfectamente, cuando hace falta cerrar la discusión de manera radical, siempre está a mano el talismán de los perezosos, las palabras mágicas de los inútiles, el abracadabra del incompetente: "Esto es Rusia." Y se acabó, señores.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades por tu blog. Escribes bien y con sentido del humor.
Muchas gracias por entretenernos y que vuelvas pronto a casa.

Un abrazo desde Oviedo, Asturias.

Fernando

Ekinoterimburgo dijo...

Alfor ... muy buenas. La que más escucho es la 3. Creo que la podré escuchar varias veces al día.
Lo que pasa es que aquí usan el: "According to the Russia legislation ..."

Que pases unas buenas vacaciones!

Alfor dijo...

Fernando, muchas gracias. Y la verdad es que a veces es un poco difícil determinar dónde está eso que llamamos "casa"... :)

Kino, es que la tres es muy socorrida. Lo bueno es cuando comienzas a preguntar y te das cuenta de que el que se excusa así tampoco tiene ni puñetera idea de lo que dice la legislación rusa.

A ver si suelto alguna otra entrada sobre eso.

Carbuncho dijo...

Te ha faltado una de las mejores: "Тут так не принято"или ("То, что русскому хорошо - немцу смерть"). Lo que se podría traducir libremente como "Las cosas son así por estos lares...", que utilizan cuando la lógica ya les ha abandonado.
En fin... yo ya hace tiempo que no me quiero calentar los cascos con este país, que me amargo.

Alfor dijo...

Carbuncho, sí, ésa también es buena. Yo la he oído mucho en los kapitalnye remonty y sí que dan ganas de coger del cuello al que la pronuncia. Al final siempre se salen con la suya.

Esther Hhhh dijo...

¿por qué a veces, cuando te leo, tengo la sensación de que Moscú o Rusia es como un "trece del percebe" pero a lo bestia? jejeje

Besitos, Alfito.

PD: Mi primo, el que está por la tierra de los canguros, acaba de comentar en su blog acerca de una web de ajedrez, chess.com, te lo digo por si te apetece pasarte, jejeje...

Ricardo dijo...

a los rusos, si quieres corticircutarles tienes que decir, de manera consecutiva, vlara y firme , las tres palabras mágicas
RESPONSABILIDAD
CIVIL
SUBSIDIARIA

se les licua el cerebro intentando procesar.