domingo, 1 de octubre de 2006

Ecos de las vacaciones (I): El turista

- Sí, que el taxista me ha dicho que en viernes hay que salir para el aeropuerto una hora antes, porque todos los rusos se van a esa costumbre nacional, la puñetera dacha.

El turista berreaba tales cosas por el teléfono móvil mientras llegaba a la larguísima cola de pasaportes. Cuando la vio, y vio que sólo había dos cabinas de las ocho abiertas, comenzó a preocuparse visiblemente. Se puso detrás de mí en la cola. Como tres puestos más adelante, había un español con la que al parecer era su esposa, rusa que hablaba español. El turista les gritó:

- ¿Van a Madrid?
- Sí.
- ¿Y ésta es la cola correcta? Es que es muy larga, no avanza, y embarcamos dentro de media hora.
- Ah...
- A ver si no nos da tiempo.

Como el nota aquél ya estaba haciendo el ridiculo bastante, decidí tomar cartas en el asunto, tanto más cuanto que estaba comenzando a empujarme, y eso a un ruso se lo tolero, porque está en su naturaleza, pero a un español no se lo pensaba consentir.

- Esté tranquilo. Una vez pasada la facturación, no se preocupe, que sin usted no se van.
- Es que no ponen gente a hacer el control...
- Tranquilo, ¿usted me ve nervioso a mí? No, ¿verdad? Pues usted tampoco.
- Es que es la primera vez que vengo. He pasado una semana visitando a un amigo, que ya lleva un año viviendo aquí y, claro, se entera ¿Usted lleva tiempo aquí?
- Nueve años.
- Ah... es que había un atasco tremendo para llegar, con el taxi.
- No haber venido en taxi. Yo me he acercado en metro, y luego desde la última ya se puede tomar un taxi, si quiere.
- ¿Se puede hacer eso?
- Sí.
- Pues mi amigo no me lo ha dicho.
- ¿A qué se dedica su amigo?
- Trabaja en el consulado de Méjico.
- ¿Diplomático? No me extraña que no lo sepa...
- ¿Y es verdad que en viernes hay que salir una hora antes?
- No es mala precaución, no.

Mi interlocutor se estaría acercando a los cincuenta años. Sin necesidad de confesarlo, se adivinaba que era de Madrid, quizá por un tufillo, por ligero que sea, de chulería, de impaciencia... y de querer arreglar la casa de los demás con las soluciones de la propia. Bueno, eso último no sólo pasa en Madrid, la verdad.

- Es que, claro, decía el taxista que en Moscú viven veinte millones de personas.
- ¡Hala! Ese taxista parece sevillano, más que moscovita. La mitad y ya va bien.
- Lo que me he fijado es que las rusas son muy guapas.

En la cola, detrás de él, precisamente había una de ellas, que también iba a España y que, por las risitas que ocultaba tras su mano, sabía el suficiente castellano como para entenderlo.

- Hay de todo -dije con alguna indiferencia.
- No, no... hay un alto porcentaje de rubias ¡Y qué ojos tienen!
- Bueno, según las que le gusten a cada uno. También hay morenas.

Precisamente la que teníamos detrás era morena, y para mí que no perdía ripio.

- Mi amigo dice que hay un refrán en ruso que dice "El coche, alemán; la cocina, española; y la mujer, rusa."

"Este tío se ha pasado toda la semana con cara de periscopio y con la boca abierta", pensé.

- Algo así he oído, pero no creo que sea muy antiguo -respondí.
- No...
- Lo inventaría uno que estaría muy contento con su mujer... o no.
- Sería muy guapa.

Jo, que tío.

- Uf... si eso ha de ser todo...

Un cuarto de hora después, la cola había avanzado algo, pero poco. El turista quería saberlo todo; al menos, dejamos de hablar de lo guapas que eran las rusas, tema ya demasiado recurrente. La verdad es que el hombre, con su madrileña visión de la realidad, se debía haber estado pegando cabezazos contra la dura realidad moscovita durante toda la semana. Se acercaba la hora en la que estaba fijado el embarque, y era evidente que para entonces aún estaríamos en la cola. El turista volvió a lamentarse.

- Es que sólo hay dos puestos abiertos.
- ¿Le explico por qué?

Y se lo expliqué, pero eso queda para la próxima entrada.

11 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Madrileños... Todos son iguales... y encima cincuentón y madrileño. Si es queeeee. Solo piensan en que de madrid al cielo y que las mujeres son culos y tetas andantes... De verdad ¿eh? que asquito... ¿Y no podriamos poner un volcán como el de la foto de Cucho en Madrid? Oye, pues con eso de que se creen galácticos, lo mismo la idea de volar por los aires hasta las estrellas y más allá les gustaba...
Alf, no se me habrá notado mucho que les tengo manía ¿verdad? Tranquilo que a ti tampoco...
Besitos

Esther Hhhh dijo...

PD: No tardes en escribir la respuesta por el amor de Dios que me has dejado mordiéndome hasta las uñas de los pies...
Besitos

Botas dijo...

Sí, joder con estos madrileños. Pero qué chulos, paletos, bordes ...

Alfor dijo...

A ver, centremos las cosas:

Esther, por supuesto que no todos los madrileños son iguales. No todos piensan que de Madrid al cielo (de hecho, muchos viven fuera de Madrid y están mucho más viajados que el común de nosotros, los valencianos, que creemos firmemente que la nostra és la millor terreta del món). Tampoco piensan todos que las mujeres son tetas ni culos andantes, al menos no en un porcentaje superior a los que piensan así en el resto del mundo.

Madrid me gusta mucho, y sus alrededores me encantan. Me gusta más Valencia, pero eso es humano. No sólo no pienso poner ningún volcán, sino que, puestos a elegir capital, Madrid es para España mucho mejor de lo que es, pongamos, París para Francia.

Si les tienes manía, allá tú, yo no. Eso sí, el acento de mi interlocutor ese día era un poco insolente. Y el acento era madrileño (porque muchos madrileños, sí, tienen acento, lo cual está muy bien, y muchos son laístas), con lo que lo asocié; pero, teniendo en cuenta que las tres quintas partes de los que viven conmigo nacieron en Madrid, y que yo he pasado largas temporadas por allí, me he casado allí, y siempre me lo he pasado más que razonablemente bien, sería ingrato que encima me cayera mal el personal.

Botas, pues, mis disculpas por si el contenido ha resultado inapropiado. Nada más lejos de mi intención que meterme con los madrileños, como si los valencianos no tuviéramos nada de que acusarnos.

Esther Hhhh dijo...

Bueno Alf, Madrid, para una visita de un rato, mal no está, pero no viviría allí ni harta de whisky, de hecho por mi profesión, me hubiera venido muy bien un traslado a la capi, y me he negado siempre.
En cuanto a mi referencia a lo que ven en una mujer, me refería concretamente a los que pasan los 50, que esto en los machos ibéricos cincuentones es bastante habitual, pero si son castizos más todavía y cuando digo castizos, me refiero a los madrileños más rancios, más madrileños, mas chulos. Que creo que son el grupo al que pertenecía tu interlocutor en cuestión. Obviamente, y gracias a dios, no todos los madrileños son así, de lo cual me alegro. De ahí a que me caigan bien, falta mucho camino por andar, pues de momento una gran mayoría de los que conozco personalmente, conmigo no se han portado bien, y los que conozco generalmente, osea los que se pasean en verano por estas playas, que a veces pienso, nos han tocado en desgracia, no son precisamente encantadores, si no todo lo contrario.
Ah, y en cuanto a que Valencia es la millor terreta del mon. YO no lo creo, aunque me gusta mucho. Para mi, sin salir de la piel de toro, hay sitios como Granada o Cantabria, que los cambiaría a veces con gusto por Valencia. A ellos y a sus gentes, mucho más amables, sobretodo en Granada.
Y si me cambio de Continente, me quedo con el desierto y los Hombres Azules...
Besitos

Alfor dijo...

Esther, lo de cambiarse de continente parece una fenomenal idea. Precisamente creo que la compañía Patera Tours tiene problemas para completar los viajes de vuelta. Aquí, el día que mandes tú, veo a seis millones de madrileños camino del exilio (bueno, a tres millones: a las mujeres seguro que les perdonas la vida).

Esther Hhhh dijo...

Jajajjaa, Alf, si son madrileños ni las mujeres tienen mi perdón, jajajajaja... ¿Y si los exiliamos en Moscú? ¿O ahí en Siberia, que hay mucho terrenito libre? Con lo que les gusta esquíar, seguro que disfrutan, jejee...
Ains que mala que soy a ratillos..
Besitos

Alfor dijo...

Esther, en estos casos, utiliza los tiempos verbales en singular, por favor. A mí no me metas.

Esther Hhhh dijo...

No si hablaba por mi y todos los que no nos importaría a ratitos exiliarlos... No te ofendas Alf, que en el fondo no son tan malos, de verdad lo creo... Aunque tenga que buscar en el fondo muy en el fondo...
Pero siempre hay excepciones. Y tu tienes cerquita algunas.
Besos

BAR dijo...

será que huelo un aire hostil por aquí?

Las mujeres lindas se encuentran en todo el mundo, (simplemente son diferentes).

Al menos las Mexicanas no hemos tenido quejas...

besos...

SERGIO dijo...

Tuvo suerte, habia el doble de puestos abiertos de lo habitual