miércoles, 4 de marzo de 2009

Horadando

Sobre Rusia se cuentan muchas cosas. Los rusos piensan que son el ombligo del mundo, que todo gira a su alrededor, y que, si no lo hace, es por una conspiración judeomasónica absolutamente intolerable. Los extranjeros que pasamos por aquí, y sobre todo los que nos ha tocado patear las regiones rusas con frecuencia, más bien creemos que buena parte de los lugares de Rusia son un agujero insondable de espanto.

Pues bien, ambas posturas, aparentemente imposibles de acercar, pueden ser perfectamente compatibles. Y, si no, ahí va eso.



Mirny es la sede de una de las principales empresas de diamantes del mundo, Alrosa. La mina al aire libre ya no funciona desde 2001, pero se siguen excavando vetas subterráneas.

Por cierto, yo hubo un tiempo que pensé que esto era una leyenda urbana más, pero probad a buscar "Mirny" en Google Maps. A mí me impresionó.

lunes, 2 de marzo de 2009

Disidentes

Ya hace no sé ni cuántas entradas le prometí a Fernando (fue aquí) que contaría la historia de otro socio de "The Other Russia" que mola mucho más que Kaspárov. No, no es quien está detrás de todo esto, que yo no sé quién es, sino de un opositor "pata negra" y desde luego mucho más original que un ex-campeón del mundo de ajedrez metido a político. Eso es de lo más ordinario. Dónde vamos a parar.

Cuando era pequeño, recuerdo que leía un tebeo en el que aparecían historietas donde el protagonista era un técnico electrónico que trabajaba para una organización terrorista, la O.S.A. (Organización Siniestra Anti-Todo). Aunque nos parezca que Flamenquito podría trabajar en ella, sobre todo por lo de "siniestra", en realidad el verdadero jefe de los "anti-todo" es el señor de la foto, que atiende por Eduard Limónov y es un crack.

Limónov (que no es su verdadero nombre) lleva por lo menos unos cuarenta años oponiéndose a todo. Mi primer contacto con él fue en su faceta de literato, que es la que le da de comer, cuando cayó en mis manos una novela corta suya, por cierto, bastante subida de tono, que no me llamó mucho la atención; lo siguiente que leí fueron algunos de sus artículos en "The Exile", una publicación que ha salido por aquí en alguna ocasión y que también era bastante cafre, con perdón de los cafres. Limónov, que habla un inglés más que correcto, pero no perfecto, exigió a los editores de la revista que no corrigieran ni una letra de sus escritos en inglés, y así le quedaron unos artículos bastante curiosos.

Limónov debió nacer ya disidente. El movimiento disidente, o algo así, se desarrolló en los últimos años de la URSS, digamos que a partir de 1970, y de mayoritario no tuvo nada (como posiblemente en casi cualquier país bajo una dictadura). Se limitó a armar un poco de jaleo, a copiar a mano folletos y panfletos y a ver como sus miembros eran vigilados por los servicios secretos y detenidos por la milicia. Recuerdo una conversación que tuve, hace ya algunos años, con una rusa, cuando Berezovsky y Jodorkovsky eran gente admirada y exitosa:

- Ayer por la noche salió Berezovsky en la televisión. Me interesó mucho lo que dijo -dijo ella.
- Pero, ¿realmente cae bien Berezovsky? -me parecía tan increíble como que a un español le caiga bien, no sé, Botín, con el agravante de que Berezovsky se hizo rico de manera mucho más inconfesable que Botín, que ya lo era de casa.
- Bueno, caer bien no, pero es inteligente. Era profesor de matemáticas. Cuando cayó la URSS, alguien tenía que ponerse al frente, y se puso gente como él o como los que tenían más nivel, como la gente que estaba en el Komsomol. Como Jodorkovsky. A lo mejor no está bien lo que haya hecho, pero no se puede negar que es inteligente. Alguien tenía que dar un paso al frente y ser la élite del país ¿Quién lo iba a hacer, si no?
- ¿Algún disidente? - pregunté inocentemente.
- ¡Noooooo! Los disidentes estaban fuera de la realidad. Era gente anormal. Los que estaban en el Komsomol son los que tenían nivel. Si no, no llegaban a entrar en el Komsomol, ni luego en el partido. Los disidentes no podían dirigir nada.

Limónov era disidente. Incluso hoy sigue siendo disidente. Fue expulsado de la URSS, vivió en EEUU, de donde también tuvo que salir, para llegar a Francia. En Francia parece que se serenó un poco y hasta logró la nacionalidad, pero poco más tarde la URSS se deshacía en pedacitos, Limónov volvió y recuperó la nacionalidad de Rusia, el pedazo más gordo.

En 1992 fundó el Partido Nacionalbolchevique, un grupo político ruso muy nacionalista. Pero mucho. En realidad, he sido incapaz de encontrar otro rasgo programático significativo, lo cual,en principio, es bastante parecido a lo que pasa con Rusia Unida, del que nadie sabe qué ideología profesan. Sin embargo, Limónov siempre ha estado opuesto, primero a los liberales de los primeros noventa, luego a los no se sabe qué de los últimos años de Yeltsin, y luego al régimen de Putin. Lo más cerca que estuvo de algo oficial fue cuando formó parte del gobierno en la sombra de Zhirinovsky tras el inesperado triunfo del LDPR en las elecciones de 1993, pero también se enfadó con él y pasó a la acción en solitario con su partido y sus acciones de protesta, la verdad sea dicha, muy originales.

Lo que pasa es que el poder está fatal de sentido del humor y a Limónov acabaron por llevarle a la trena acusado de estar reclutando un ejército para invadir Kazajstán. Evidentemente, invador Kazajstán está feo. Le sentenciaron a cuatro años por comercio ilegal de armas, pero salió a los dos años por buena conducta. Hay que decir que sus antiguos aliados Zhirinovsky y Mitrofánov se portaron bien, olvidaron los enfados que pudieran tener y trataron de influir para que saliera.

A su salida, se reincorporó a la actividad y se unió, naturalmente, a la oposición. Y, como en los tiempos que corren la oposición más ruidosa es la de "La Otra Rusia", pues se unió a ellos, aunque a los demás grupos de "La Otra Rusia", Limónov no se parece mucho. De hecho, no se parece nada. Sin embargo, es detenido regularmente en las manifas no autorizadas en las que toma parte. Hoy, ya es un histórico, pero sigue dando mucha guerra y, como siempre, opuesto a cualquier tipo de poder. El día que mande él, se aburrirá, seguro.

viernes, 27 de febrero de 2009

Ceniza

Los rusos están de Maslenitsa, una fiesta que tiene una cierta similitud con nuestro carnaval: que tiene lugar en vísperas de Cuaresma y que tiene la función de darse un último atracón antes de los rigores del ayuno. En el caso católico, que no es ni mucho menos tan riguroso como el ortodoxo en cosas de darle gusto a la tripa, el Carnaval consiste en desfasarse, digamos, espiritualmente, antes de que llegue el tiempo de penitencia, limosna y conversión. En el caso ortodoxo, el tiempo de penitencia viene acompañado de un hambre de lobo, porque el ayuno va muy en serio, así que el desfase anterior no es tan espiritual como físico, y consiste en ponerse morado de blinis. Y más vale coger reservas, porque el lunes comienza la Cuaresma.

En ruso, Cuaresma se dice "Veliki Post" (Великий пост), que literalmente no tiene que ver con los cuarenta días, sino que significa "gran ayuno". Es posible que, con la crisis galopante que estamos padeciendo, mucha gente decida tomárselo más en serio que en los años de las vacas gordas, quizá no tanto por piedad, sino porque el bolsillo invita a la mesura.

En el caso católico, la Cuaresma comenzó anteayer con la imposición de ceniza, para recordar lo que somos y en lo que nos convertiremos. Tal día como anteayer, hace unos años, volvía yo de la imposición de ceniza hacia mi casa, con el estómago, por cierto, bastante insatisfecho, como le corresponde a tal día.

No bien hube salido del metro, cuando me paró un miliciano pendenciero. Yo no sé si los milicianos ayunan, pero, si no lo hacen, a algunos les vendría bien, porque los más de ellos parecen embarazados de varios meses. Uno pensaría que su trabajo requiere movimiento, agilidad en la persecución de malhechores, velocidad y que, en tales circunstancias, sería gente espigada y en forma. Uno pensaría que es un trabajo mal pagado y que, por eso, en su casa pasarían apreturas y tendrían que llevar una dieta que contribuiría a eliminar michelines.

Pues no. Los presuntos malhechores están en su casi totalidad en mucha mejor forma que cualquier miliciano y éstos, estarán todo lo mal pagados que se quiera, pero de algún sitio (y sospecho cuál es) sacan para alimentar su particular curva de la felicidad.

- Documentos.
- ¿Me enseña los suyos? -cuando tengo hambre, también tengo ganas de pelea, pero esto no lo hagáis si no estáis muy seguro de que lo tenéis todo en regla. Si no, tocar las pelotas sale muy caro.
- ¿Los míos?
- Tengo derecho a que me los enseñe primero, ¿no?

Me miró con desagrado, pero yo estaba ahí plantado esperando que se echara mano al bolsillo y entretanto se le estaban escapando presuntos indocumentados a espuertas. Y, presunto indocumentado que se escapa, presunta mordida que se escapa. Y había que ahorrar para el Mercedes.

- Aquí están -los milicianos tienen los documentos normalmente unidos con un cordón o con una cadenita a un botón interior.

Los miré con parsimonia, aprendiendo bien el nombre del miliciano. Que vean que nos interesa su personalidad.

- Pues aquí están los míos.

El miliciano (Sergey Miloserdov, por cierto) los examinó con la esperanza de encontrar algo irregular, pero no lo había, así que me los devolvió.

- Tome.
- Gracias - e hice gesto de irme.
- Oiga - me interrumpió el miliciano, mirándome la frente.
- ¿Qué?
- Tiene usted una mancha en la frente.
- Ah, ya.
- ¿Lo sabe?
- Sí.
- ¿Y qué es?
- Ceniza. Un ritual religioso.

Me fui. El miliciano siguió a lo suyo, seguramente pensando lo raros que somos los españoles.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Variaciones sobre un tanque

Ya dije en mi última entrada que hay gente muy suya que no pierde oportunidad de hacer ver a sus interlocutores extranjeros que la fiesta del 23 de febrero no va con ellos y que, por tanto, no deberían ni mencionar nada relacionado con ella. Pero no toda la gente es así y, en todo caso, los niños no tienen la culpa. Ame, sin ir más lejos, va a una guardería con niños rusos (bueno, hay un chino y un alemán, pero los demás son rusos), y sus cuidadoras no son tan crueles como para echarles a los guiris en cara que sus padres no defendieron la patria soviética, mientras los discriminan arrodillados en un rincón. Menos mal.

- Papà.
- ¿Sí, Ame?
- Aixo és peg tu. Lo he fet en la guagdeguia (Esto es paga ti. Lo he hecho en la guagdeguía)

Ame me dio un cuadrito muy chulo.


- Oh, Ame, pero aixo és molt bonico. Ara mateixa vaig a escanejar-ho. (Oh, Ame, pero si es muy bonito. Ahora mismo voy a escanearlo)
- Sí, papà, sí.

Como se echa de ver, en las guarderías rusas el pacifismo y esas bobadas están descartados. Que hay que poner a niños de cinco años a regalar tanques con estrellas rojas de cinco puntas a sus padres, pues se les pone. Si el padre no es precisamente comunista y lo más probable es que en su día hubiera estado enfrente del tanque, peor para él. A todo esto, Ro se acercó por allí y miró la pantalla del ordenador.

- ¡Papà, papà!
- ¿Sí?
- ¿I no se pot pintar de rosa? ¡De verd queda molt lleig! (¿Y no se puede pintar de rosa? ¡De verde queda muy feo!)
- ¿De... rosa?
- ¡Sí, sí!
- Sí, clar, segurament... se pot... per qué no... (Sí, claro, seguramente... se puede... por qué no...)
- Deixa, deixa... (Deja, deja...)

Y Ro se puso a los mandos del ratón.


La verdad es que el tanque ya parecía menos amenazante.

Entonces apareció Abi.

- Huy, eixe negre no m'agrada gens. Deixa'm a mi, deixa'm. (Huy, ese negro no me gusta nada. Déjame a mí, déjame)

Abi relevó a su hermana en el ordenador.


El problema principal de la variación cromática parece el camuflaje. El enemigo lo vería a la legua, si no fuera porque al tanquisssssta sesssual seguramente le daría vergüenza acercarse con eso a ningún sitio.

A Ame todo eso le estaba pareciendo bien, pero él también quería pintar.

- Ahoga yo, ahoga yo...

Y Ame aferró el ratón y se puso a modificar el dibujito del tanque.


Quizá Ame no sea todavía muy ducho con el ratón, pero hay que reconocer que, lo que es el problema del camuflaje del tanque, lo resolvió bien.

lunes, 23 de febrero de 2009

El Día del Defensor de la Patria

Ya va febrero de vencida, sigue haciendo frío, pero todos esperamos que esto termine pronto, que comience el deshielo y que la mugre, como todos los años, emerja para ser arrinconada. Lo cierto es que el deshielo ya ha comenzado varias veces, y que otras tantas la mugre y el barro han asomado bajo la nieve, pero las mismas veces ha nevado al cabo de pocas horas, ha helado por las noches y de nuevo ha amanecido el suelo blanco y los árboles tocados de nieve.

Hoy tocan más fotos y menos texto. Después de todo, es el Día del Defensor de la Patria y estamos de fiesta, así que me voy a limitar a poner fotos de hace unos cuantos días, de cuando una tozuda nevada más lo dejó todo blanco y bonito, aunque con el firme resbaladizo y la estabilidad comprometida.

Se supone que hoy es un día en que te saludan y te felicitan por ser hombre, para compensar de una manera bastante pálida lo que fatalmente sucederá el 8 de marzo. Estrictamente, no siempre es así. Recuerdo hace unos años, tal día como hoy, en que tuve una reunión con un señor bastante anciano, o quizá más castigado que anciano. Yo, muy cumplido, y con el respeto debido a las canas que peinaba mi interlocutor, le dije:

- Antes que nada, le felicito por la fiesta de hoy.

El otro me miró y dijo:

- Pues yo no le felicito a usted.

Me quedé estupefacto. Abrí tanto los ojos que el otro debió haber notado que no esperaba un corte semejante, y menos en alguien que se suponía que venía a pedirme algo. Mi visitante continuó:

- No le felicito, porque no es su fiesta. Es la fiesta del Defensor de la Patria Soviética, y usted habrá defendido su patria, pero no la soviética. Yo sí que defendí la soviética. Usted no.

- Tiene usted razón - dije.

Sin duda, la tenía, pero no entendí ese deje chulesco totalmente gratuito. Yo no le había pedido ser felicitado. Hubiera bastado con dar las gracias por mi saludo, o incluso con no dar ni las gracias, agachar la cabeza y pasar a hablar de lo que le traía a verme, sin necesidad de pasarme por la cara lo que yo hubiera defendido o dejado de defender.

Y así, con esos comienzos, el hombre me pidió lo que me venía a pedir, yo puse una mirada torva, le respondí a la rusa (lo de "responder a la rusa" queda para otra entrada), cosa que he tenido tiempo sobrado de aprender, y el hombre acabó marchándose sin resultado.

Porque yo no defendería la patria soviética, vale, ni ganas, pero fanfarronerías, las justas, y en todo caso mías.

viernes, 20 de febrero de 2009

Seguimos con la crisis

En la última entrada sobre la crisis en Rusia habíamos dejado al rublo tiritando y al Banco Central de Rusia ante la encrucijada de qué hacer para que el rublo no se les vaya definitivamente a hacer gárgaras.

Pues lo han conseguido. En los últimos días, el tipo de cambio del rublo no sólo se ha mantenido estable, sino que incluso ha ganado algo, y eso a pesar de que el Banco Central no sólo no ha puesto rublos sobre la mesa, sino que incluso ha tenido que ayudar un poquito al dólar vendiendo rublos (ahí, ilustrando la entrada, está el elocuente gráfico sobre evolución de reservas del BCR). Y bueno, ¿dónde está el truco? ¿Tanto ha mejorado la economía rusa?

La respuesta es que no. El Banco Central se ha decidido a una defensa numantina del tipo de cambio limitando de manera muy bestia la oferta de rublos. Tan bestia que el martes pasado tuvo que meter una inyección de dinero para evitar que se le paralizara el sistema.

Sin que sirva de precedente, vamos a poner unas cuantas tablitas, que quedan bien en el contexto. Las he hecho yo a ojo, transformando algo los datos que aparecen en la excelente página del BCR, así que no vayáis a pedir milagros.

La verdad es que el BCR, una vez más, nos ha sorprendido a todos. La decisión que ha tomado no ha sido ninguna de las que aparecían en la última entrada, ni siquiera la de poner una vela a San Sergio de Radonezh, sino que se han dedicado a cortar los préstamos a los bancos y, naturalmente, a subir el tipo de interés del rublo. Curiosamente, es todo lo contrario a lo que están haciendo los bancos centrales de todo el mundo, por lo que estamos esperando con impaciencia el resultado de toda esta actuación tan original. Por desgracia, el resultado más probable de esta política, si se prolonga en el tiempo, es que el rublo, efectivamente, se vaya a reforzar, pero que la actividad económica quede absolutamente estrangulada.

En la tabla, las cantidades ofrecidas a los bancos quincenalmente sin garantía aparecen en rosa y, como se ve, presentan un pico importante entre noviembre y diciembre. Teniendo en cuenta que eso coincide sospechosamente con las caídas más pronunciadas de las reservas de divisas rusas, uno viene a pensar que esos préstamos sin garantías no eran utilizados precisamente para dar créditos a las empresas y particulares, sino para comprarle divisas al mismo banco central que te estaba concediendo un préstamo sin garantía. Y luego se queja Sebastián de los bancos españoles y de que no dan créditos; al menos, los bancos españoles no se dedican a vender euros a tutiplén.

Un buen día, el BCR dice que ya está bien y decide dejar de subastar tanto rublo. Ese día ha coincidido aproximadamente con el año nuevo, pero se ha agudizado en la primera quincena de febrero (el dato de la primera quincena de enero no es representativo, porque todo quisqui está de fiesta en Rusia), en que las subastas de dinero del BCR han sido poco menos que simbólicas, y a cambio el tipo de interés al que se ha prestado ese dinero ha subido a saco. Si partíamos al comienzo de la serie de un tipo de interés de amigo íntimo (del 10%, que sí, en Rusia, lo creáis o no, es un tipo de interés de amigo íntimo), ahora estamos por encima del 18%, que en España sería inmediatamente objeto de aplicación de la Ley Azcárate de Represión de la Usura (bueno, o debería serlo).

Y eso no es todo. El BCR ha cortado drásticamente la tendencia al alza de la oferta de dinero, que vemos en el gráfico adjunto, el cual muestra la evolución nominal mes a mes del agregado monetario M2 (básicamente, dinero contante y sonante y depósitos a la vista). Hay que reconocer que, más que el BCR, los que han acortado la oferta monetaria han sido los propios tenedores de rublos, usted y yo sin ir más lejos, que los han cambiado en cantidades notables, pero, bueno, también algo ha contribuido el BCR, que se los ha guardado en vista de lo que pasaba.

Cuando no hay rublos en la calle y el BCR sólo te los presta a un interés de la leche, empieza la caza del rublo, los bancos empiezan a vender divisas y el tipo del rublo mejora. Cuando no hay divisas que vender, o simplemente no quieres hacerlo, entonces tienen que pedir a otros bancos, que desde luego no lo prestan sin garantía (porque serán hermanos, pero no primos), y lo hacen a unos tipos de interés que están alrededor del 25%. Lo malo es que, cuando los inversores, empresarios o consumidores piden prestado dinero a esos bancos, los tipos de interés son del 30% para arriba. Como para pedir una hipoteca en Rusia. Como, encima, todo quisqui está con el agua al cuello, dicen "Sí, hombre, un 30% te voy a pagar yo" y deciden que ya consumirán, invertirán o comprarán materias primas cuando la cosa cambie.

Como esto no puede durar eternamente, el BCR ha decidido aflojar un poco la mosca en los últimos dos días, y el rublo ha vuelto a temblar un poquito. Entretanto, se ha hecho público el presupuesto federal para 2009, que prevé un déficit público del 8% del PIB, más incluso que el español, que ya es decir, pero para comentarlo con algo más de sosiego espero a una próxima entrada. Sigo pensando que una solución más permanente vendría de esa velita a San Sergio de Radonezh (o a San Nicolás el Milagroso, que también vale), para que subiera el precio del petróleo, pero esperaremos, porque el BCR es perfectamente capaz de tener soluciones alternativas a lo que habíamos pensado todos. Lo viene demostrando una y otra vez.

miércoles, 18 de febrero de 2009

España para los rusos (y II)

Bueno, pues no, el español más conocido en Rusia no es ningún deportista, sino la persona que aparece en la foto que ilustra esta entrada. Se trata de Dolores Ibárruri, "Pasionaria" (1895-1989), persona que se viene a la cabeza al 3% de los rusos (y, en particular, al 9% de los moscovitas), cuando se les pregunta si pueden nombrar a algún español famoso. Pasionaria, que era el seudónimo con el que firmaba sus artículos en la prensa obrera desde 1920, nació en una familia vizcaína, carlista y católica, pero las dos últimas características le duraron sólo hasta que se casó con un sociata y comenzó a dar guerra en la huelga general de 1917. Luego llegaría su ascenso imparable en el PCE, su acta de diputada comunista por Asturias (1936, y también en 1977) y algunas frases célebres, como el "No pasarán", que luego se demostró equivocado, y otra que sus partidarios destacan bastante menos y que fue pronunciada con motivo de los procesos de 1938 a los militantes del POUM: "Más vale condenar a cien inocentes a que se absuelva a un solo culpable." Vamos, que era mejor no estar cerca cuando decía cosas como ésas. Viva la presunción de inocencia.

Con esos antecedentes, en 1939, de haberse quedado en España, es de suponer que Franco no se hubiera conformado con decirle "¿Ves, Dolores, como sí que hemos pasado?", sino que tendría alguna pretensión más, así que Pasionaria decidió irse a Moscú, donde se quedó durante los cuarenta años siguientes, ocupando cargos cada vez altos en el PCE, presidencia incluida, hasta que en 2005 (sí, en 2005) fue elegida Presidenta de Honor a perpetuidad. Como era una figura muy simbólica, supongo que los rusos de más edad la recuerdan y la mencionan.

Yo diría que, si preguntamos por España quién era la Pasionaria, no sé si encontraríamos un 9% de personas que lo supieran, pero desde luego en el ranking de popularidad está bastante por debajo de Rafa Nadal, Pau Gasol o Raúl González. En Rusia, no, y es justo preguntarse por qué, y hasta aventurar una respuesta. Porque, fijémonos en otro dato, y es que, junto con Montserrat Caballé, es la única mujer española que citan los rusos, y eso que son españolas mujeres que han tenido una fuerte influencia en la historia universal, como Isabel la Católica, Santa Teresa de Jesús o Bibiana Aido. Volvamos, pues, a la encuesta.

En la encuesta hay una pregunta abierta "¿Qué es lo primero que le viene a Vd. a la cabeza al oír la palabra "España"?. El 60% de los encuestados responden a la pregunta, y uno de cada tres hace una asociación histórica. Mira que España luchó ocho siglos contra la morisma, descubrió y colonizó América, fue primera potencia mundial durante siglo y medio... pues no, señores, los rusos que asocian España con un hecho histórico sólo se acuerdan de la guerra civil. Evidentemente, no podemos criticarles mucho, porque nuestro Gobierno parece exactamente de su misma opinión. En fin, ¿y qué dicen los rusos de la guerra civil? Veamos las respuestas:

Fuimos a luchar por la libertad de España en los años treinta.

Pues ya podían haber comenzado por su propia casa...

Nuestras tropas lucharon en la guerra civil del lado de los comunistas.

Hombre, en realidad casi todo eran asesores militares, que no se asomaban mucho por el frente.

Aviadores españoles en la guerra.

Se refiere a la segunda guerra mundial, en que hubo algunos aviadores republicanos españoles combatiendo con en Ejército Rojo.

En 1936 hubo una guerra. Hubo niños que estaban con nosotros.

Y, efectivamente, algunos siguen, aunque ya no son niños. Hay que decir que un gran número ha preferido irse a la que ha podido.

Niños españoles en Moscú en los años cuarenta. Los pusieron en familias para educarlos.

Yo tengo entendido que más bien estaban en residencias, pero puedo equivocarme.

Soy de la época de la revolución española, de la guerra, nos hicimos amigos de los niños españoles.

Probablemente, los que más citan hechos históricos son los encuestados más ancianos. Supongo que es normal en todos los sitios.

Claro que algunos encuestados no lo ven tan claro, y se preguntan qué pintaban sus soldados por allí.

La guerra de 1936. Nuestra gente murió para nada; nadie nos había llamado.

Ya digo que por el frente pasaban poco. Pocos soviéticos morirían en acción de combate.

Lo mismo que en Afganistán y Chechenia.

Hombre, no, que la República pagaba el armamento a tocateja.

Metimos allí la cabeza.

Hubo una guerra allí. Nuestros soldados murieron.

En fin, no todo el mundo es tan erudito y se dedica a la historia. Como en todos los sitios, hay cosa de un 3% que opina directamente sobre los españoles... y más en concreto sobre las españolas:

Los españoles tienen una risa contagiosa.

Je, cómo se nota que no conocéis a la Vicepresidenta.

Hombres y mujeres morenos y ardientes.

¿Como Rajoy?

Ardiente sangre española.

Sobre todo al pagar impuestos.

Mujeres bellas y bronceadas.

¡Ajá! ¡Ahí les queríamos ver! Hasta ahora, sabíamos que a los hombres españoles les gustan las mujeres rusas, también sabíamos que a las mujeres rusas les gustan los hombres españoles. Acabamos de descubrir que también a los hombres rusos les gustan las mujeres españolas.

Bueno, pues ya sólo nos falta saber si a las mujeres españolas les gustan los hombres rusos. Qué lástima que no conozcamos ninguna encuesta sobre esto.

Ah, la fuente de la encuesta está aquí.