viernes, 3 de abril de 2009

En Bielorrusia

Bielorrusia es ese país pequeñito que está ahí en medio de Polonia, Lituania, Ucrania y Rusia y que tiene forma de mancha de tinta de ésas que no hay forma de borrar. En la última entrada ya estuvimos viendo de dónde había salido. El 1 de enero de 1992, se encontraron con que, sin comerlo ni beberlo, eran independientes, y decidieron no tomarse las cosas a la ligera, y no como en Moscú, que se pusieron a cambiarlo todo de la noche a la mañana. Efectivamente, Bielorrusia tiene fama de ser el reducto de la URSS, y de que viajar a ella supone volver al pasado.

Minsk es su capital. Cuando uno ve el nomenclátor de sus calles, percibe cierto olor a añejo: calle Lenin, calle Karl Marx, calle Engels, calle Octubre, calle del Komsomol, calle Kommunistícheskaya, calle Kuybyscheva, calle Frunze... vamos, que ni Flamenquito, nuestro comunista de cámara, hubiera sido capaz de diseñar un callejero más revolucionario.

La primera vez que aparecí por Minsk fue en marzo de 2003. El estilo arquitectónico era parecido al de Moscú, las estaciones de metro eran idénticas, las piedras, los bancos y las papeleras eran como las de Moscú... parecía que estuviera en Moscú, pero había algo que fallaba. Es cierto que había menos coches, y que los que había eran de marcas occidentales (sí: en ese aspecto no es tan reducto de la URSS como indica su fama); es cierto que había menos gente, y que la que había no iba tan atrotinada como vamos los que vivimos en Moscú. Pero no, la diferencia no era ésa.

De repente, vi un grupo de barrenderos con unas escobas que no eran sino unas ramas atadas entre sí y me di cuenta.

Minsk era una ciudad limpia.

Así es. Frente al Moscú del alcalde Luzhkov, Minsk es una ciudad cuyos coches están impolutos, cuyas calles no acumulan mugre, cuyos habitantes circulan aseados y cuyas casas no atesoran pintadas. Minsk es una ciudad en la que los peatones pueden cruzar las calles, en la que no hay atascos, en la que los conductores respetan los límites de velocidad y en que los viandantes son amables y tratan de ayudar de ayudar al forastero. Sí, señor, Minsk es una ciudad en que hasta los policías son simpáticos.

Desde luego, si ir a Minsk es como volver a la URSS, va a resultar que la URSS tenía sus ventajas.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Alfor,
tanto tiempo.
Si se queda Usted por algún tiempo en Minsk, y si le fuera posible, me gustaría pedirle un favor.

Saludos.

ALfred Muñoz

flamenquito, llendo de frente dijo...

Por alusiones.

Por respeto a mí mismo, niego la mayor. No sería capaz de diseñar un callejero más comunista porque sencillamente con la que está cayendo (ni aunque estuviese el "día" soleado) alguien como yo no haría o gastaría su tiempo en tales "necesidades".

En cuanto a lo de <"nuestro" comunista "de cámara"> ... no sé a que te referiras con lo de "nuestro" ni con lo de "de cámara". Voy a dejarlo a estar así, pensaré con buenrollismo, aunque lo de "de cámara" me genera mucho más recelo que lo de "nuestro". Lo que sí que queda claro y de alguna manera me honra o me alegra o (me llena de orgullo y satisfacción como diría su amado Rey, ¿no era usted monárquico?) llamésele como se quiera, es que la gente con la que hablo tanto física como virtualmente sabe facilmente o, mejor, puede hacerse una mejor idea de cual será mi opinión sobre lo que se trata o habla, pues o se lo digo directamente o si me lo pregunta le respondo rapida y nitidamente. Todo esto lo digo, obviamente, por lo de comunista.

Pero uno es como es y los otros son como son. A algunos nos gusta ir de frente, sinceramente, no ir mareando perdices, pareciendo como si tuviera algo que temer o de lo que avergonzarme, y a otros no.

¡Ah!, otra cosa más, la última, se le nota a usted lo suyo menos, por suerte para usted, cuando habla como lo ha hecho ultimamente de historía y de otras cosas que no son economía (=política diluida). En esos ruedos luce usted mucho mejor.

salud y hasta otra, espero que en esa otra nos diga usted algo más de lo que yo considero más interesante, ya sabe usted, política: aquello de como regir la vida social para que todos (o la mayoría) seamos más felices.

p.s.- (voy a mover un poco el olivo para que caigan las aceitunas; y cambiando de tercio) Yo que no soy ni padre ni cristiano -en ninguna de sus variantes: ni catolico ni apostólico ni romano, etc- como usted afirma, ¿qué opina, como ambas cosas a la vez, de las palabras recientes de su representante en la tierra?. http://www.fotolog.com/lucien_de_peiro/69048978
Podría ser un buen tema para otra entrada, aunque me temo de su quehacer con semejante morlaco.

post.p.s.- Descidiendome, fíjese de mis convicciones, entro a su capote y espero que haga usted los mismo con un par (más mejor) de líderes o pensadores actuales -no se vaya usted, como ya hizo, con pensadores poco conocidos o reconocido, ni a los tiempos de maricastaña. Repito actual y mundialmente conocidos. Calle Hugo Chavez, Calle Lukashenko ... ahora le toca a usted, mójese, a ver si le curo su hidrofobia.

Esther Hhhh dijo...

Aaaaish, Alfito, parece que Minsk es la versión positiva de Moscú... Casi que en vez de viajar a Moscú, viajaré a Minsk cuando vaya por esos lares...

Besitosss

Al'bert dijo...

Bueno, lo cierto que ese "olor añejo" se percibe en toda Rusia... Es curioso lo que dices de retornar al pasado, ¿sabías que en Ucrania al tren que va de Kiev a Minsk lo llaman "la máquina del tiempo"?

Alfor dijo...

Alfred, lo siento, ya estoy de vuelta por Moscú, pero aún escribiré sobre Minsk un poco más. Lamento no haberle podido ser de ayuda.

Flamenquito, qué susceptible es usted. Ya no se puede ni ser un poco mordaz. Lo de "comunista de cámara" era algo cariñoso. Ya sabe que me cae bien usted, aunque sólo estemos de acuerdo en que la Pataky está de buen ver.

En fin, ya que pregunta, le respondo, pero primero vamos a matizar algo ¿A qué "amado Rey" se refiere? Porque, vaya, parece que no haya leído usted esto. La verdad es que no parece que ame mucho a ese señor, ¿no?

A todo esto, y sobre las palabras de Su Santidad. Creo que ese Lucien de Peiro que cita no ha sido elegido Papa todavía, así que lo más técnico es que cite la fuente original, que está aquí. Ojo, que el enlace huele a incienso, usted no debe estar acostumbrado y le puede sentar mal.

Por si no ha podido soportar el color de la página del Vaticano, lo que dice Benedicto XVI es que para luchar contra el SIDA es mucho mejor promover la fidelidad matrimonial que hacer creer a la gente que con el preservativo y la juerga padre asociada no tendrá problemas. Y, qué quiere que le diga, creo que tiene toda la razón.

Por cierto, buena idea: para el callejero: Calle Benedicto XVI, que es tan líder y desde luego mucho más pensador que los dos que propone usted. Espero que esta confesión le parezca lo bastante húmeda...

(Por cierto, el enlace de su nombre apuntaba al diccionario de la RAE. Hace usted muy bien en utilizarlo, e incluso le recomendaría revisar la conjugación del verbo "ir", en particular el gerundio. Ánimo, no deje que la LOGSE le domine).

Esterita, la verdad es que Minsk relaja bastante más que Moscú, que es muy heavy.

Al'bert, lo del tren de Kíev a Minsk es buenísimo y me ha hecho reir un buen rato. Sí que es cierto que las calles Lenin, Sovietskaya, Kommunistícheskaya y otras de la misma cuerda están por casi todos los lugares. Pero, como en Moscú quitaron unas cuantas, allí me llamó la atención.

Bruno dijo...

Alfor, estas hablando como Rusofilo que no vive en Rusia, por favor!



Perdon por mi prolongada ausencia, estuve por el pais de los cerdos capitalistas.

danferesp dijo...

Im-prezionante!!!
No me puedo creer que flamenquito, haya sacado una vena monárquica, ja,ja, ja....

Nadie se ha percadado en su uso de la palabra "regir" en su definición de política?
"política: aquello de como regir la vida social para que todos (o la mayoría) seamos más felices.
"

Yo prefiero la definición de política como el arte de lo posible.

Pues hala, a regir, chavalotes....

Ricardo dijo...

Minsk es un lugar diferente, y bielorrusia una versió sosegada de Rusia, si se quiere. Personalmente me gustaria mas vivir en Bielorusia, además el idoma no es problema por que, por mi esperiencia (corta, pero suficiente para percatarme de ello, un año) en Biolorrusia solo el tranvía habla bielorruso.
LA limpieza de las calles, como bien apuntas, es notable, escandalosa si se compara con la bochornosa capa de mugre que cubre las ciudades rusas, y si bien las ciudades como Gomel o Soligorks pueden tener la decadencia genérica de la cccp, la limpieza es siempre un punto de referencia. Eso si, la cartera ha de ser elastica, ya que , creo que el cambio del rublo blr lo han empezado a hacer a peso, i hero 7 kilos de papel.