viernes, 30 de marzo de 2007

Pintores de brocha gorda

Estamos en época primaveral y, con algo de antelación sobre lo previsto, la ciudad de Moscú se despereza del invierno, que este año ha sido inusualmente corto, e intenta ponerse guapa de la mejor forma posible. Una legión de pintores municipales ha salido con sus brochas y sus botes de pintura y se ha dedicado a repintar todas las vallas de hierro de la ciudad.

En mi casa, y en otros tantos sitios, la pintura, o el horario de trabajo, terminaron antes de que se pudiera acabar con la labor de repintado. El pintor se retiró a su casa y la valla de hierro quedó con dos caras, una lozana y otra decrépita.

Más o menos así es todo Moscú, donde convive la riqueza más fastuosa con la peor miseria. Donde las habitaciones más caras del mundo, el lujo por el lujo, están a pocos metros de infraviviendas cuyo único destino lógico es la demolición, pero que siguen albergando a gente que hace tiempo que vive en un país que ya no es el suyo. Donde los garitos más inmorales están casi pared con pared con los monasterios más rigurosos. Donde la ideología oficial predicó la igualdad durante decenios, y han bastado un par de lustros para desarrollar diferencias insultantes. Donde coexisten las personas más cultas y con más clase del mundo con legiones de desechos humanos que mendigan para beber y prolongar una existencia que sólo Dios puede saber qué sentido tiene.

Todo el lujo, todo el aparente boato, todo el derroche... y quizá todo acabe como la valla de hierro de la foto, que los pintores municipales pintan por estas fechas sin limpiar la suciedad y el óxido que se han acumulado durante el año. Parece impoluto, pero la porquería cubierta por la pintura siempre termina por salir.

miércoles, 28 de marzo de 2007

El ataque de los clones (II)

En la última entrada, nos quedamos en el objetivo que había llevado al antifascismo juvenil y militante a patearse las calles de Moscú. Ha llegado el momento de desvelarlo.

Hace unos meses, ya escribí unas supuestas frases que pronunciarían los Nashi al leer algunas de las entradas más críticas con Rusia de esta bitácora. Yo pensé que eran exageraciones. Pero va a ser que no; la realidad supera a la ficción y, para corroborarlo, ahí va la traducción (con mis notas puntillosas) de lo que estaban haciendo el domingo por la mañana. El texto en ruso lo he sacado de su página web. Si no estáis entrando en internet desde un servidor ruso, no intentéis abrir su página: tengo entendido que no se puede. Supongo que no quieren que sus turbios planes se conozcan fuera de su país (ya veis que la cosa falla) o bien, simplemente, les da algo de reparo lo que hacen. Ahora veréis por qué.

Cien mil jóvenes moscovitas se han convertido en "comunicadores del Presidente".

Casi cien mil jóvenes moscovitas y huéspedes de la capital (sí, aquí hablan así) han apoyado la iniciativa del Movimiento Juvenil Democrático Antifascista "NASHI" y se han convertido en "comunicadores del Presidente". Algunos de ellos, demostrando la indiscutibilidad de su posición cívica, recibirán la oportunidad de tomar parte en un proyecto multietápico del mismo nombre, el comienzo de cuya ejecución se planea ya a partir de abril de este año.

Quince mil comisarios y partidarios del Movimiento NASHI de cincuenta regiones de Rusia se han reunido hoy en la avenida Académico Sájarov de Moscú (ay, si Sájarov levantara la cabeza...). Tras ello, los activistas, con su uniforme blanquirrojo, se dispersaron por todo Moscú, para conocer la posición de la gente sobre el curso político de Putin y hacer gala de su posición cívica. A lo largo de los últimos siete años, Putin ha conseguido reforzar el prestigio de Rusia en el campo internacional, liquidar formaciones ilegales de bandidos en la República de Chechenia, recuperar Sajalin-2*, no perder YUKOS, pagar completamente la deuda externa (y una moto pá tós). Hoy, en el país gobierna la ley, no los oligarcas (jajajajaja...), y ya no existe la amenaza de la segregación territorial. Los salarios y las pensiones se pagan sistemáticamente, pero este bienestar no todos lo aceptan sin discusión (Ya aparecen los fascistas, ya. Qué gente más incívica). Precisamente esto es lo que hay que explicar a los jóvenes, una generación que, de hecho, podemos denominar "de Putin", que tendrá que preservar la soberanía y la integridad del Estado, lograr la modernización del país y formar una activa sociedad civil (Menos mal que está el Gobierno para crear la sociedad civil, que si no...). Los "comunicadores del Presidente" empezaron su trabajo al mismo tiempo en ochocientos puntos de la capital. En seis horas, cien mil personas se unieron a los NASHI. Enviaron sus mensajes al Presidente y expresaron el deseo de recibir información sobre las etapas ulteriores de la acción "comunicadores del Presidente". Los que consiguieron convencer a los comisarios de la integridad de su posición cívica recibieron una tarjeta de teléfono emitida especialmente para esta acción y la posibilidad de repetir su futura participación en este programa.

Es interesante añadir que el número designado para los mensajes de texto ardía con llamadas constantes. Los viandantes en las calles querían saber si Vladimir Putin leería estos mensajes de texto y si lo haría pronto (Seguro que ya lo ha hecho. Hombreeeeee...). Todos los mensajes enviados serán reunidos en una carpeta dentro de poco y entregados al Presidente.

En el parque de Novopushkinsk se instaló una gran pantalla en que se reflejaban en tiempo real los mensajes de texto enviados.

En la plaza Triumfalnaya los comisarios del programa "Nuestras elecciones" intentaban aclarar quién ha sido el mejor líder del país desde los tiempos de Alexander Nevsky**. Los transeúntes eligieron al mejor: resultó ser Vladimir Putin (Lo hubiera jurado, oye).

*Sajalin-2 es un proyecto de extracción de gas natural que estaba adjudicado a la Shell, según tengo entendido, pero a quienes les han botado aduciendo defectos medioambientales del proyecto. Ahora se encargará del proyecto el gigante estatal Gazprom, que, no faltaría más, cumple escrupulosamente con la legislación medioambiental.

** San Alexander Nevsky (1220-1263) derrotó a la Orden Teutónica en el lago Chudskoe (No hay que perderse la preciosa película de Sergey Eisenstein). Al parecer, los Nashi se limitaron a líderes posteriores a él, no fuera a ser que alguien pensara que Alexander Nevsky era mejor líder que Putin. Ya se sabe que hay gente pá tó.

lunes, 26 de marzo de 2007

El ataque de los clones (I)

Ayer por la mañana, domingo era, Moscú apareció plagada de jovencitas (y muchos menos jovencitos) como las de la foto, con su gorra roja, su chaquetilla blanca y su sonrisa profidén. Si, en lugar de gorra, hubieran llevado boina, podría haberse dicho que eran de los míos; pero no, no, nada de eso. Eran nada menos que los Nashi, de quienes ya hubo hace unos meses ocasión de escribir. Ya sabéis, el Movimiento Juvenil Democrático Antifascista: como son antifascistas, todos los que se oponen a ellos son, por definición, fascistas. Creo que es un tipo de lógica que últimamente también es popular en España en ciertos círculos, según me cuentan.

Los Nashi se paseaban en grupos de cinco o seis, dirigidos por uno de ellos, con rango de "comisario" y cuya chaqueta era tan roja como la gorra. Qué gran logro antifascista, haber logrado recuperar para la historia la palabra "comisario", que evoca la gloriosa época de los albores del Ejército Rojo y el adoctrinamiento político de sus miembros en la verdad bolchevique. A diferencia de aquello, en este nuevo ejército la mayoría femenina era aplastante. En el grupo de la foto, sin ir más lejos, no había un solo hombre. En otro que me encontré un poco más adelante, de los ocho componentes, dos eran hombres, uno de ellos el comisario. El comisario tenía un pendiente antifascista en la oreja y cuatro pelillos largos resbalándole por debajo de la gorra, además de algunas legañas molestas. Y es que acababan de cambiar la hora y las noches, con una hora menos, saben a poco; pero todo sea por la democracia y la conciencia cívica.

No tengo muy claro qué puede hacer a un joven apuntarse a un movimiento tan amarillo como los NASHI. Probablemente tenga que ver con su función socializadora, o con la perspectiva de encontrar gente relativamente decente con la que relacionarse. Una somera mirada a los miembros del grupo permite apreciar que las chicas componentes del mismo, sin ser feas, están lejos del nivel de las más guapas; y los pocos chicos que pude ver, eso sí, parecían menos brutos que la media, aunque tampoco eran como para tirar cohetes. Eso sí, como eran tan pocos, había un enjambre de chicas alrededor de ellos obedeciéndoles.

- A ver - dijo un comisario-. Sveta, vamos a comenzar por aquí. Ponte en la esquina.
- Jijiji... ¿en la esquina, Vania? ¿Has oído, Lena?
- Bueno -dijo el comisario, Vania-, quizá un poco más allá.
- ¿Y dónde te vas a poner tú? -intervino Lena.
- ¿Yo? Bueno... no estoy seguro. Quizá allí.

Otro grupo, éste completamente femenino, se acercaba en sentido contrario.

- ¡Hola!
- ¡Hola! ¿Hacia dónde vais? -dijo Vania.
- No sabemos... el jefe nos ha dicho que nos pongamos en una esquina de la Tverskaya ¿Dónde está la Tverskaya? - preguntó la comisaria del otro grupo.
- Está ahí, en la siguiente calle.
- Gracias... ¿hace mucho que eres comisario? - siguió la comisaria.
- ¡Eh! -dijo Sveta- ¡Que tenéis que ir a la Tverskaya! ¡Y nosotros tenemos que ir en sentido contrario!
- Estooo... -Vania parecía confuso-, nos vemos luego.

Los grupos se separaron, tras una última lánguida mirada entre los comisarios.

- Bueno, nos pondremos aquí.

A todo esto, os preguntaréis cuál era el objetivo de tanta parafernalia antifascista.

Lo contaré en la siguiente entrada, que hoy se hace tarde.

sábado, 24 de marzo de 2007

La voz de su amo

Normalmente, en esta bitácora no se habla de política rusa, salvo contadas excepciones, pero recientemente ha sido cesado uno de los personajes más curiosos del circo político local, y no resisto la tentación de contar algo más sobre él.

Su nombre es Alexander Veshnyakov, y hasta hace pocos días ocupaba el cargo de presidente de la Junta Electoral Central. Era una de las personas con mayor presencia en televisión, con atrevidas opiniones que no esperaríamos de sus colegas de países occidentales. Por cierto, ¿alguien sabe quién es el presidente de la Junta Electoral Central española? Yo no, y seguramente pocos de los que lean esto lo sabrán, a no ser que se pongan a buscar ex-profeso. Aquí, en cambio, Veshnyakov dejaba aparecer su huesuda cabeza por delante de cuanta cámara de televisión se le ponía delante. El que no lo conocía es porque estaba tan desconectado de la realidad que debía pensar que Gorbachov seguía siendo presidente.

Alexander Veshnyakov fue la voz de su amo desde que accedió al cargo, ya va para seis años largos. En las primeras elecciones parlamentarias con Putin en el poder, su junta tuvo una de las actuaciones más sonrojantes que se pueden recordar, con el fin de que el partido pro-Putin obtuviera un resultado arrollador. Vamos, nadie dudaba de que iba a ganar, pero se pretendía evitar un molesto parlamento dominado por la oposición comunista, como había sido el caso hasta entonces. No es que fuera importante el parlamento, en un régimen tan presidencialista como el ruso, pero podía estorbar.

Para eso, había que apartar a posibles candidatos rivales, y el rival número uno en el espacio electoral de gente de orden nacionalista era el LDPR, el Partido Liberal-Democrático de Rusia del conocido Vladímir Zhirinovsky y su segundo, conocido de estas páginas, Alexey Mitrofánov. La normativa electoral exige que los candidatos deben declarar su patrimonio, en un infantil e ineficaz intento de evitar corruptelas. Zhirinovsky, cabeza visible del partido, tiene el riñón bien cubierto y declaró una auténtica barbaridad patrimonial que ya quisiera para sí un servidor. Sin embargo, olvidó declarar un pisito de 43 m2 de su hijo. Aunque eso era una nadería en comparación con su caudal, la Junta Electoral Central, sin dejarle subsanar el evidente olvido, anuló la candidatura. Zhirinovsky, mientras recurría la decisión y despotricaba con más razón que un santo contra la decisión de la Junta Electoral, previó que sus recursos no tendrían mucho éxito y formó otra candidatura, el "Bloque de Zhirinovsky", cambió su propaganda electoral y trató, vamos, de salir adelante.

Acto seguido, los tribunales, suponemos que con una sonrisilla sarcástica, ¡admitieron el recurso de Zhirinovsky! y ordenaron a la Junta Electoral, que se sometió encantada, que aceptara la candidatura del LDPR. Con ello, el bueno de Zhirinovsky se encontró con dos candidaturas y un gasto electoral totalmente inútil promocionando una candidatura que ahora le iba a quitar votos a la suya de verdad (al final, Zhirinovsky retiró una candidatura y, para alivio suyo, la confusión del electorado "liberal-demócrata" no fue tanta como para dejar a su partido por debajo de la barrera del 5%).

Veshnyakov se convirtió en jefe de la comisión en 1999 y, desde entonces, sería incorrecto decir que la democracia ha florecido en Rusia: antes, los gobernadores regionales se elegían directamente por el pueblo; ahora, los elige el presidente prácticamente a dedo. Antes, había multitud de partidos pequeños que, con relativamente pocos votos, tenían representación en el parlamento; ahora hay una barrera de entrada del 7% de los votos, únicamente superable para un máximo de cuatro o cinco partidos con recursos sobrados, y eso sin garantías de éxito. Hay dos partidos del cabezazo que apoyan todo lo que dice el presidente y que crean una ilusión de pluralidad.

Curiosamente, Veshnyakov acabó por criticar dos medidas que, a ojo, parecen lo de menos. Hasta hace poco, en las elecciones rusas, había una opción para votar "contra todos los candidatos" y se exigía un mínimo del 25% de participación para que las elecciones fueran consideradas válidas, con lo que los votos de protesta tenían algo que hacer. Como el voto de protesta es algo mal visto por el actual régimen, esas dos anomalías fueron abolidas. Ya de paso, colaron una serie de medidas para eliminar candidatos díscolos de las elecciones. Y entonces, llegaron las sobrecogedoras declaraciones de Veshnyakov: "Los candidatos no deseados siempre podrán ser eliminados de las elecciones aplicando esta ley, y no es de esperar que los jueces sean de mucha ayuda."

Esta insólita franqueza, dicen, le ha costado el puesto.

Y, sin embargo, es cierto que por cualquier tontería le pueden a uno tachar de la papeleta. Yabloko, por ejemplo, fue eliminado de las últimas elecciones de San Petersburgo, donde podía haber hecho ruido, después de oponerse a la construcción de un rascacielos de Gazprom, y no sólo ellos.

En fin, que se avecinan las presidenciales, y el Kremlin quiere a alguien con un perfil más bajo, quizá menos díscolo. Eso sí, frente a la idea de que a Veshnyakov lo habían cesado por demasiado demócrata, hay gente que se ha reído mucho.

Grigori Yavlinsky (líder de Yabloko): "Durante el mandato de Veshnyakov las elecciones dejaron de existir. Hacía su trabajo, ejecutando lo que ordenaba Putin. Da igual quien le sustituya."

Vladimir Ryzhkov (diputado independiente por Barnaul, que dejará de ser, o diputado, o independiente, porque la figura del diputado independiente ha sido abolida: es obligatorio ser presentado por un partido): "Veshnyakov es directamente responsable de ayudar a destruir la democracia en este país. Que haya hecho un par o tres de críticas no lo convierte en liberal. Ya cumplió su trabajo, y ahora seguramente le nombrarán gobernador de algún sitio o le enviarán de embajador a algún lugar."

Y el caso es que cuando lo nombraron, en 1999, parecía que iba a ser el guardían de la democracia (no es de extrañar, comparado con sus antecesores Ryabov e Ivanchenko, que vaya piezas).

Por cierto que Ryabov, tras su cese después de las vergonzosas elecciones de 1996, en que Yeltsin fue, "sorprendentemente", reelegido, partiendo de una intención de voto poco más que nula en todos los sondeos, fue nombrado embajador en la República Checa. A ver a dónde mandan a éste.

jueves, 22 de marzo de 2007

Banqueros

¿Problemas? ¿Tiene usted , querido nuevo rico ruso, cosas de valor que no sabe dónde colocar? ¿Su mujer ha vuelto a arrasar con todas las joyerías de la Tverskaya, y se le ha quedado pequeño el estuche? ¿Por fin ha arreglado ese agujero de la pared, y ahora no sabe qué hacer con el Botticelli que lo tapaba? ¿Quiere cambiar la decoración de su casa, porque las doce armaduras medievales del salón le comienzan a parecer algo pasadas de moda? ¿Su hija adolescente le ha devuelto el icono del siglo XIV que le regaló cuando la bautizó el año pasado, y ahora ha puesto en el hueco un póster de Ivánushki?

No se preocupe: el Banco Noroccidental de la Construcción, prestigiosa y tradicional institución crediticia, fundada en 1990, con licencia desde el 2002, sociedad limitada y cinco sucursales, vela por los intereses de ricachones como usted, con problemas tan alejados de los que aquejan a los mendruguillos del común, y ha introducido un nuevo servicio a los clientes, que se anuncia como es debido por las cercanías de su sede. Sí señores, el Banco Noroccidental de la Construcción no es como los demás bancos: el Banco Noroccidental de la Construcción les ofrece "cajas de seguridad de grandes dimensiones", como bien rezan los anuncios. Se acabó trocear estatuas griegas para que quepan en las cajitas que ofrece la banca ordinaria. Se acabó alquilar multitud de cajitas para guardar los sextercios del mercadillo de cosas antiguas, que luego uno no se acuerda de en qué caja guardó el collar que le iba a regalar a la amante y se pasa la tarde abriendo y cerrando cajas. No, querido nuevo ruso: alquile una sola caja, pero grande, y respire tranquilo.

martes, 20 de marzo de 2007

Quintacolumnistas

El origen del término "quinta columna" viene de la Guerra Civil española. Cuando los nacionales avanzaban hacia Madrid, le preguntaron al general Emilio Mola cuál de sus cuatro columnas sería la primera en alcanzar la capital; éste respondió que no sería ninguna de las cuatro, sino la quinta columna, la de sus partidarios en Madrid. La cosa acabó mal, porque los republicanos se lo tomaron en serio y se dedicaron con especial ahínco a enviar al otro mundo a cualquier sospechoso de congeniar con el enemigo, que, por otra parte, tardó bastante más tiempo del previsto en entrar en Madrid, hasta el punto de que el general Mola, que murió en un accidente en 1937, no llegó a verlo.

Vamos, que "quinta columna" viene a ser como el conjunto de los partidarios de una potencia extranjera en el país propio. En España tenemos, por ejemplo, a los rusófilos, alguno de los cuales se ha retratado a sí mismo de manera elocuente en los comentarios a ciertas entradas anteriores de esta misma bitácora. En Rusia, a veces, aparece algún quintacolumnista no sé bien si prohispánico o simplemente antirruso, y sería normal buscarlos entre los alumnos de español, en este caso los del Instituto Cervantes, sede de Moscú. Sí, a veces pasó por lugares donde se imparte la cultura e incluso asomo el hocico por alguna aula, aunque esto sólo acompañado de escolta.

Bueno, pues en la pared había pegados unos murales que los alumnos, rusos, que quede claro, habían escrito sobre Moscú. Había de todo (incluso alguno alabando la vida campestre en Moscú... ¿campestreeeee...? ¿Pero en qué barrio vivirá el autor?), pero el quintacolumnista más destacado era el del mural de la foto. Le cedo la palabra:

"¡¡¡NO VENGAS NUNCA A MOSCÚ!!!
  • ¡Ven a Moscú si quieres sentirte miserable, solo, olvidado en esta ciudad violenta, peligrosa y inhumana!
  • ¡Ven a Moscú si siempre has soñado con accidente de coche: cruza la calle por el paso de cebra y te morirás enseguida!
(Aquí hay un dibujito algo menos logrado que el texto, con un peatón atravesando la calle y la leyenda: Es una costumbre rusa muy típica para recibir y saludar a los extranjeros)
  • Es aconsejable que muestres mucho dinero en tu cartera estando en el bazar. ¡Y espera una sorpresa: Tendras muchos amigos verdaderos!
En fin. No conozco al autor (o quizá autora, a juzgar por el uso de colorines), pero, desde luego, no parece contento con su vida, o estaba pasando un mal momento, o padecía los efectos de una tormenta magnética mientras lo redactaba; pero, de las tormentas magnéticas, otra especialidad local, tocará hablar otro día.

Eso sí, el autor sabe castellano, aunque, mmmm, se le han escapado tres faltitas. Esos profesores de español indulgentes...

domingo, 18 de marzo de 2007

Pirotécnicos

En las fechas en que nos encontramos, y teniendo en cuenta que nací y viví en Valencia, se echa de menos el ruido, el fuego y los petardos. Durante los primeros años de mi estancia aquí, fui eligiendo entre la resignación cristiana y una escapada a las Fallas, preferentemente desde antes del 8 de marzo. Porque, como ya debe haber quedado claro, marzo está lleno de peligros.

Un buen día, de compras por un centro comercial cercano a casa, vi la tienda que había estado esperando tanto tiempo. Y no estaba mal, no: una tienda de petardos, con el pomposo nombre de "Russky Feyerverk", algo así como "Pirotecnia rusa", y un montonazo de productos de fabricación china. Me pasé un buen rato ahí dentro. No había masclets, ni siquiera missiles tierra-aire, pero bueno, no se puede tener todo.

El otro día, vistas las fechas en las que estábamos, hubo que volver a proveerse de pólvora. Ame venía conmigo; como aún hacía frío, le puse el pasamontañas

- Aixina no - dijo.
- I cóm?
- Aixina.

Y se lo puso por encima de la boca, en plan embozo completo. Ahí está en la foto, que no deja claro si lo que hay que hacer es apuntarlo a una comisión fallera especialmente petardera o suscribirlo directamente al Zutabe.

En todo caso, apunta maneras el chico. Luego quemaremos algo, lo que sea, que hay que celebrar San José.