lunes, 1 de marzo de 2010

No sé qué es peor

No somos nadie. Hace exactamente una semana me estaba lamentando de los temporales de nieve, y he aquí que, acto seguido, suben las temperaturas quince grados, quince, y la cosa pasa de estar así:



a estar así:



Chapoteos, resbalones, barro, nieve sucia, hielo desnudo... Eso sí, al menos frío no hace: estamos a alrededor de cero grados, lo que, para lo que es Moscú, está de lo más bien.

Y hoy, 1 de marzo, dicen los rusos que comienza la primavera.

De ilusión también se vive.

5 comentarios:

danferesp dijo...

Hola Alfor,

Verdad que así sí que mola? Por que lo digo yo, no
Como en El Corte Inglés... por decreto.... ya es primavera.
"la semana fantástica que dura 15 días!!" con un par.

Igual con la calefacción colectiva, no? Así os esteis pelando de frío, como el invierno no empieza hasta....??? no se enciende, y no se enciende!!!

Animo, que todo el monte es orégano, por decreto! y España está en la crisis por culpa de los mercados, toma!

un abrazo,
Daniel

Alfor dijo...

Danferesp, siempre me he preguntado por qué tenemos tanta fe en que las cosas escritas en un papel, llámese comienzo de la primavera o, por ejemplo, Constitución Española, son verdad de la buena.

Así nos luce el pelo.

Anónimo dijo...

¿Ya entiendes por qué Pushkin odiaba la primavera? :) :) :)

Inmi

Dolphin Blue dijo...

¿Por qué tenemos tanta fe en general?
¿No hemos tenido motivos suficientes para pederla por completo? A estas alturas del partido no deberíamos de conservar ni un atisbo de fe en nada...
:P


Me encanta tu blog, es precioso poder seguir otra esquinita del mundo de una forma tan cercana.
Saludos.
(Y cuidado con las caídas)


Dolphin~

Alfor dijo...

Inmi, un tío con gusto, ese Pushkin.

Dolphin Blue, bienvenida y gracias por tus elogios.

Tenemos fe porque somos personas y estamos destinados a tener fe en algo. Aunque parece que te gusta Nietzsche, me atreveré a decir que, puestos a tener fe en algo, mejor es que sea en Dios que en un papelajo. Porque, si no creemos en Dios, no es que no creamos en nada, es que acabamos creyendo en cualquier tontería. Esto no es de mío, ni de Nietzsche, pero es de Chesterton, que de cuestiones de fe sabía lo suyo.

Y tu blog es muy interesante. Ya me iré pasando por allí.