viernes, 26 de marzo de 2010

Mujeres, estereotipos y otras cosas mal vistas

Reunirse con españoles de género masculino y residentes en Moscú es una experiencia interesante. A todos les suceden cosas la mar de chocantes. Al que menos cosas chocantes le suceden es a mí, pero con mi vida monótona para los estándares rusos llevo más de seiscientas entradas en esta bitácora, y las que me queden, así que, si los demás se pusieran a escribir, nos lo íbamos a pasar pipa. Como no lo hacen, la única manera de disfrutar de las aventuras ajenas es reunirse con ellos, echarse unas risas, comentar el último partido de fútbol y, normalmente, rajar del país que nos acoge, rajar (también, sí) del país que nos vio nacer, en particular de sus gobernantes, y rajar de las mujeres, así, en general. Vamos, igual que en cualquier reunión de hombres de cualquier lugar del mundo.

Pero con una diferencia: que en cuestión de mujeres existe mucha más variedad en los comentarios. Así, del grupo que el otro día estaba reunido en un lugar que no viene al caso, la mayoría había picado el anzuelo en Rusia (o cerca de Rusia) y estaba arrejuntado en régimen diverso, pero mayoritariamente matrimonial civil, con mujeres locales. La verdad es que parecían contentos, que es lo menos que se puede pedir en estos casos. No es de extrañar, pues, que las mujeres de las que se dedicaran a rajar fueran las españolas.

Mi experiencia en la convivencia estable con mujeres rusas es totalmente nula. Y, con españolas, es razonablemente abundante en tiempo transcurrido, pero nada en cuanto a variedad experimentada. Mis contertulios, picarones ellos, me ganan mucho en variedad, así que me puse a escuchar atentamente qué opinión tenían después de comparar a unas y a otras.

Resulta que:

1. Las mujeres españolas son un infierno.
2. Van de princesas, y eso que muchas son unos callos.
3. Siempre te están controlando.
4. Tal y como están las cosas, te pueden acusar de malos tratos y j*d*rt* la vida.

En cambio, las rusas:

1. Están buenas.
2. Tienen sus cosillas, pero están buenas.
3. No te controlan y te dejan salir. Y además están buenas.
4. Son muy familiares, y están buenas.

Jo.

Uno de los contertulios y yo nos habíamos visto poco y no sabíamos mucho de nuestras respectivas vidas, no como los otros, que estamos en contacto más regular.

No sé cómo, quizá por un arranque de alguno de los otros contertulios, salió que yo estoy casado ¡con una española! Cosa insólita. El que no lo sabía se me quedó mirando con una cara de preocupación infinita. Se veía la conmiseración pasar por delante de su cara, la pena por el pobre compatriota bajo el yugo inquebrantable de una española. Y, muy despacito, marcando las sílabas, dijo:

- Pero, ¿por qué lo has hecho?

Vamos, yo ya sabía lo que es pertenecer a una minoría (estoy en minoría en casi todo), pero que esté mal visto el hecho de que un español se case con una española debo reconocer que me ha sorprendido.

9 comentarios:

Orayo dijo...

¡¿POR QUÉ LO HICISTE?! POR QUEEEEEEEEEE

Alfina dijo...

Ji ji ji...
Estoy buena.
Tengo mis cosillas, pero estoy buena.
No le controlo y le dejo salir. Y además estoy buena.
Soy muy familiar, y estoy buena.
Además soy buena.

Anónimo dijo...

La verdad es que me he reído un buen rato. Menuda noche tuvimos. La cara que puso cuando se enteró de que estabas con una española no tiene precio
Sabes que siempre eres bienvenido a esas cenas, aunque temo por tu salud mental.
Kloonich.

miguel dijo...

Quiero ser suegro de españolas!!!Ayudadme por fa...

Anónimo dijo...

Alfina.
Entonces se te aplica el punto 2 )))

Alfor.
Respecto a la sopresa, lo sorprendente es que te sorprenda (valga la redundancia) cuando la tendencia es justamente esa.
Quizás desde fuera se ve de otra manera.

Behemoth dijo...

Porque las españolas son más divertidas aunque no estén tan buenas.
Además de que hablan mejor español. No todas.
Bueno, no sé cómo defenderlas la verdad.

Anónimo dijo...

Ni todas las rusas están buenas, ni son buenas y no piensan única y exclusivamente en el dinerito del pretendiente. Otro enlace, la protagonista es ucraniana, pero te aseguro que las rusas no se quedan atrás :) http://www.russianspain.com/forum/new_viewtopic.php?t=4510&PHPSESSID=nq9qkgsbi406uuskhpc7n8gfe7

Inmi

Anónimo dijo...

Ni todas las rusas están buenas, ni son buenas y no piensan única y exclusivamente en el dinerito del pretendiente. Otro enlace, la protagonista es ucraniana, pero te aseguro que las rusas no se quedan atrás :) http://www.russianspain.com/forum/new_viewtopic.php?t=4510&PHPSESSID=nq9qkgsbi406uuskhpc7n8gfe7

Inmi

Alfor dijo...

Orayo, ¡Y TE LLENASTE DE CAAAAAL! Jo, ésa es de Los Inhumanos. Me alegra ver que aún los recordáis por Valencia.

Por lo demás, buenísima pregunta... ;)

Alfina, uffff. Y tanto.

Kloonich, a mí lo que más me flipó no fue tanto la cara que puso como que se pasó el resto de la noche pidiéndome perdón, como si yo estuviera ofendidísimo, cuando estaba partiéndome de risa, como todos.

Miguel, es muy fácil. En dos años de residencia, si ella quiere, nacionalizamos a la rusa, suponiendo que llegue a casarse.

Lo malo es que hay que jurar la Constitución, pero bueno, no se puede tener todo.

Porque, lo de ser suegro de española de origen, como que lo veo complejo. Y mis hijas son muy pequeñas...

Anónimo, eso me recuerda una anécdota de los lejanos tiempos en que tenía novia. En otra entrada la cuento.

Behemoth, ¡buen intento! Pero habrá que buscar otro argumento, porque hay rusas la mar de divertidas y españolas que son un muermo.

Inmi, eso ya lo sé yo, pero es que ese tipo de rusas, para mis contertulios de esa cena, es casi como si no existieran. Eso será objeto de otra entrada: ¡existen rusas que no van a las discotecas! Hay gente que no lo sabe.

El enlace es muy interesante, pero me he quedado en la página seis. Prometo que mañana sigo leyendo, pero es que hoy ¡se hace tarde! :D