
En la penúltima entrada habíamos revisado algunas de las características más relevantes de The Moscow Times, pero quedaba en el tintero, para no hacer la entrada excesivamente larga, glosar uno de los rasgos más evidentes del diario: su cristofobia rampante, que sale a relucir especialmente cuando la Iglesia Ortodoxa rusa dice algo, lo que sea.
Por lo general, la Iglesia Ortodoxa, después de decenios de persecución y desgracias, últimamente está bien tratada desde el punto de vista mediático. vuelvo a llamar la atención, para quien quiera estar al día, sobre el suplemento de
Nezavisimaya Gazeta. No es la religión estatal, pues no hay ninguna, según la constitución local, pero tiene lo que en latín se llama
auctoritas. Se la escucha y se tiene en consideración lo que dice, aunque eso ni mucho menos quiere decir que se le obedezca.
Para el Moscow Times, eso es demasiado. El de por sí dictatorial estado ruso muestra una peligrosa deriva teocrática al permitir a los popes expresarse en asuntos en que su fe les hace mantener posiciones alejadas del benéfico relativismo militante chachipiruli. Y, por eso, el Times no duda en utilizar frente a esos curas vestidos de negro su arma favorita, creo que ya lo escribí la entrada anterior: la contextualización.
Ahí abajo va un ejemplo flagrante, y reciente.
Orthodox Church Creates Department to Oversee Prisons
09 March 2010
By Alexandra Odynova
The Russian Orthodox Church has introduced a special clergy department to help improve the notoriously oppressive situation in the country's penitentiaries, Patriarch Kirill said.
Kirill announced Saturday that a special department has been created to oversee the implementation of parishes in each penitentiary, the Moscow Patriarchate said in a statement.
"It often happens that in prison a man who once lost his footing turns into a recidivist, a person who can't imagine living in society," Kirill said.
About 900,000 prisoners are serving time in the country's notoriously overcrowded prisons.
The new department is to be headed by Bishop Krosnogorsky Irinarkh, 58, who was previously in charge of the Perm and Solikamsk episcopates.
Kirill's announcement, which took place at a meeting of the Holy Synod in St. Petersburg, coincided (la negrita es mía)
with a decision by the Prosecutor General’s Office to wrap up a criminal case concerning violence at a St. Petersburg prison.
Seven St. Petersburg prison officials were charged with abuse of office in September for violence against two prisoners who attempted to escape, prosecutors said in a statement Friday.
The prosecutors said the two prisoners, who had been moved to a psychiatric hospital within the prison compound after their attempted escape, were subjected to sexual abuse that was filmed by one of the suspects.
If convicted, the officials face up to 10 years in prison.Atención a lo que dice el Timos antes y después de la palabra
coincided. Hasta ahí, todo bien. Parece que crear una figura encargada de prestar atención espiritual a los reclusos es una buena idea. Pero el Timos ya se encarga de manipular la cuestión asociándola a un hecho bastante desagradable. Uno acaba el artículo con el mal sabor de boca que deja tras de sí una recua de funcionarios de prisiones abusando sexualmente de un par de reclusos, y asocia involuntariamente ese mal sabor de boca a la Iglesia Ortodoxa rusa, que ha sido nombrada al principio del artículo.
Lo bueno del asunto es que:
1.- La primera parte del artículo no tiene absolutamente nada que ver con la segunda. El Timos las ha pegado en un intento malévolo de mezclar cualquier cosa sórdida con el cristianismo.
2.- Encima, el estado ruso, en esta ocasión, parece que ha funcionado correctamente. La fiscalía ha detenido a los funcionarios, los ha puesto a su vez entre rejas y están a la espera de juicio. Como debe ser. Pero el Timos se regodea en un suceso sórdido, que sólo ha publicado por la oportunidad que le daba de enredar a la Iglesia Ortodoxa en un asunto en el que ni remotamente tiene algo que ver.
Se podrían citar muchos ejemplos más. Uno de ellos es la sección titulada "Religious services" donde figuran, en el rincón más perdido del diario, las misas católicas en lenguas extranjeras que se celebran en Moscú y que doy fe que costó bastante que acabaran por insertar. El Timos tiene buen cuidado de poner justo antes todo tipo de sectas infumables protestantes (o algo peor) de ésas que es muy aventurado tomar en serio.
La financiación del Moscow Times, finalmente, no creo que sea muy onerosa. Se trata de un diario de sólo 16 páginas, un regular cauce de suscriptores entre embajadas y otros garitos guiris, y mucha publicidad de inmobiliarias, bufetes de abogados, consultores varios, líneas aéreas y putas caras. Puede perfectamente permitirse regalar la edición y obtener pingües beneficios para repartir entre los señores Cohen, Sauer, Bayer y otros articulistas de apellido elocuente que, como bien apunta Fernando, saben más de todo que Sánchez Dragó, como prueban enlaces como
éste entre otros muchísimos.
Y con esto termina la serie. Hemos repasado los diarios más importantes (y, además, el Moscow Times), y es cierto que se podría haber incluido alguno más, pero seguro que irán saliendo oportunidades de citar artículos de unos y otros, fundamentalmente de los dos que están a ambos extremos, la Rossiyskaya Gazeta, de color amarillo limón, y el recién glosado Moscow Times, para quien todo debería ser relativo.