Después de que España dominara los entonces llamados "Países Bajos Españoles" durante cerca de doscientos años, me quedaba la duda de qué actitud mantendrían para con nosotros, igual que pasa en América del Sur, en que no falta quien nos acuse de todos los males que tienen. Pues bien, aquí, por lo menos, no nos acusan de sus males actuales (que ya los quisieran otros), pero sí que a veces parecen algo enfurruñados por los pasados.
Foto 1 (la de arriba): estatua de los condes de Egmont y Hoorn.
La foto es un ejemplo de enfado, procedente de cuando los condes de Egmont y Hoorn fueron ajusticiados en Bruselas por el Duque de Alba (ya dije que debía estar enfadado por el tiempo que hacía y esas cosas...) en junio de 1568, dice la estatua que "por una sentencia inicua". Los condes ésos, que son los mendas de la foto, eran un par de flamencos de buena familia que tuvieron sus más y sus menos con Felipe II sobre un quítame allá esa Inquisición, pero el Rey nunca estuvo para bromas y lo de gobernar sobre herejes, pijos o no, como que no iba con él. Al final, ochenta años después, la cosa salió mal, pero, si no hubiera sido por el proceso intermedio, Velázquez no hubiera podido pintar "La rendición de Breda", así que algo sí que sacamos del lío.
Foto 2: Don Quijote, Sancho, Rocinante y el Rucio en la plaza de España de Bruselas
En Bruselas existe una plaza de España, con estatua ecuestre de Don Quijote y Sancho. No es muy conocido que una de las primeras ediciones del Quijote, en español, fue la de Bruselas, tan temprano como en 1607, así que no es de sospechar que los bruseleses estén orgullosos de haber sido de los primeros en dar a la imprenta ese pedazo de novela. Supongo que la habrán leído tan poco como los españoles, y desde luego menos que los rusos, pero, lo que es imprimirla, ya lo creo que lo han hecho.
Y éste es uno de los letreros que señalan la plaza de España. Los demás son normales, pero éste no. Hombre, a mí la verdad es que me gusta más Gastón Elgaffe, de entre los personajes de Franquin, pero el Marsupilami no estaba tampoco mal.
Aún así... ¿cómo lo diría yo? Ya sé que Bélgica se enorgullece de sus dibujantes de tebeos, pero me pregunto si no se estarán choteando de nosotros.
